| PRESENTACIÓN

Comenzó a ser ‘artista’ a los cuatro años. Al menos así es como le presentaba su madre a sus amistades y cuando el propio Serra tomó conciencia de ello. Han pasado casi siete décadas y ese niño que hacía garabatos en el papel de envolver la carne se ha convertido en toda una referencia del panorama actual. Los dibujos dejaron paso a las esculturas, el lápiz al acero y ahora muchos le consideran el mejor escultor del siglo XX.

Por Sol G. Moreno