OBRAS MAESTRAS DEL KUNSTMUSEUM EN EL REINA SOFÍA

OBRAS MAESTRAS DEL KUNSTMUSEUM EN EL REINA SOFÍA

OBRAS MAESTRAS DEL KUNSTMUSEUM EN EL REINA SOFÍA

Un relato fascinante del arte del siglo XX a través de las colecciones del museo de arte de Basilea con obras prácticamente inéditas en España

Madrid, 18/03/15La elegancia de Barnet Newman en Fuego blanco, obra de 1960, da título a la exposición que reúne más de un centenar de piezas del Kunstmuseum de Basilea, primer museo público de Europa, que inició su andadura en el siglo XVII. Los aficionados al arte pueden disfrutar hasta mediados de septiembre, en la primera planta del Museo Reina Sofía, de un relato fascinante que se inicia con las vanguardias históricas europeas de las primeras décadas del siglo XX hasta llegar al arte norteamericano de la segunda mitad de siglo y los movimientos posteriores.Fuego blanco. La colección moderna del Kunstmuseum Basel, patrocinada por la Fundación Abertis con la colaboración de la Comunidad de Madrid, ha sido comisariada por Nina Zimmer y Bernhard Mendes Burgi, conservadora jefe y director del Kunstmuseum respectivamente; así como por Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía.

La muestra arranca con un paisaje simbolista de Hodler y un par de obras de Munch. De ahí al cubismo, con las obras maestras de Braque Jarra y violín La músico; el lirismo de Picasso en El velador o el equilibrio de Juan Gris en La mujer con mandolina, según Corot; sin dejar de admirar la rotundidad de Léger en Los acróbatas del circo y su conocida Dos figuras (Desnudos sobre fondo rojo), o las naturalezas muertas de Ozenfant y Le Corbusier con esa estética cercana a la arquitectura, de dibujo técnico depurado.

El mundo expresionista alemán está representado por Nolde, Kirchner y Beckmann, mientras que el dadaísmo de Hans Arp con su Flecha de nube y cinco piezas más revelan un mundo lúdico. El geometrismo y la abstracción de Kandinsky, las piezas de Josef Albers y Max Bill, la fuerza sostenida de Mondrian o el constructivismo de Antoine Pevsner son un buen tránsito antes de encontrar las ocho composiciones de Paul Klee. Desde su mirada a Hammamet a su estilo singular y espontáneo, alejado de la retórica que desarrolló enSenecio, Una página del libro de las ciudades, Noche azul y Rico puerto (estampa de un viaje), y que enlaza perfectamente con dos obras de Jean Dubuffet.

La búsqueda incesante de Giacometti en sus esculturas o en la pintura Cabeza de hombre IV (Diego), junto a las indagaciones surrealistas de Ernst, Tanguy o Masson, cierra uno de los periodos mejor representados en la muestra, antes de pasar a las salas en las que se encuentran a los grandes creadores estadounidenses de la segunda mitad del siglo XX.

El expresionismo abstracto de Mark Rothko o la gestualidad de Franz Kline aparecen representados con No. 1 (1964) y Andes (1957) respectivamente. La depurada composición de Newman en Fuego sagrado, el refinamiento de Jasper Johns o el minimalismo de Donald Judd, Carl André y Bruce Nauman subrayan la relatividad de nuestra percepción visual.

Por último, se exhiben algunas creaciones de Richter, On Kawara, Walter di Maria y las fotografías de Peter Fischli o David Weis. También el video de Steve MacQueen, Iluminar, una propuesta de más de diez minutos donde se observa cómo el artista envuelto en sábanas va evolucionando al compás de lo ecos informativos que le llegan de la primera Guerra del Golfo.

Las obras maestras del Kunstmuseum forman un conjunto necesario, que mejora nuestra mirada sobre la evolución del arte del siglo pasado y nos sitúa ante el buen coleccionismo, ese que siempre tiene como objetivo final que la belleza pueda ser compartida con otros aficionados al arte. Fuego blanco estará abierta hasta el 14 de septiembre. La entrada a esta exposición permitirá, asimismo, el acceso a otras dos muestras promovidas junto al Kunstmuseum Basel:Coleccionismo y modernidad, también en el Reina Sofía, y 10 Picassos del Kunstmuseum Basel en el Museo del Prado. Julián H. Miranda

Vista de la exposición con sendos cuadros de Mark Rothko (izquierda) y Barnet Newman. Fotografía: Joaquín Cortés / Román Lores.
Alberto Giacometti. Cabeza de hombre sobre varilla. 1956-1958. Bronce. Kunstmuseum Basel, Basilea. Fotografía: Kunstmuseum Basel, Martin P. Bühler.
Hans Arp. Formas amarillas formando una constelación sobre fondo gris. 1953. Madera tallada y pintada. Kunstmuseum Basel, Basilea. Fotografía: Kunstmuseum Basel, Martin P. Bühler.
Georges Braque. Velador. 1913. Óleo y carboncillo sobre lienzo. Kunstmuseum Basel, Basilea. Fotografía: Kunstmuseum Basel, Martin P. Bühler.
Wassily Kandinsky. Rojo fuerte. 1924. Óleo sobre cartón. Kunstmuseum Basel, Basilea. Fotografía: Kunstmuseum Basel, Martin P. Bühler.
Jasper Johns. Desde la ventana número 2. 1962. Óleo sobre lienzo con objetos (alambre, cuchara de metal, regla). Kunstmuseum Basel, Basilea. Fotografía: Kunstmuseum Basel, Martin P. Bühler.
Vista general de las salas de la exposición. A la izquierda, Rojo fuerte de Kandinsky, al fondo a la derecha, Dos figuras (desnudos sobre fondo rojo) de Léger. Fotografía: Joaquín Cortés/ Román Lores.