En Mercado

Las últimas subastas de numismática se mantienen al alza


Citábamos en nuestro artículo del pasado 14 de febrero el panorama de marzo y entre otras subastas a la casa parisina Libert por un remate interesante de moneda antigua. Destacaba un áureo de Uranio que se estimaba en 30.000 euros, y se remató en 58.000. También citamos un ejemplar escaso de Domitia, la mujer de Domiciano, que tenía una salida de 5.000 euros, y se remató en la estimación fijada, 7.000. Pero la sorpresa, y mayúscula, fue el obtenido por un sólido de Constantino. Se presentaba atractivo, su salida era de 3.000 euros y la estimación 4.000, pero el martillo adjudicó la puja en los 85.000 euros. Sorprendente. En conjunto hubo buenos remates, como un áureo de Lucio Vero que se fue hasta los 27.000 euros (se estimaba en 8.000), y otro de Germánico y Calígula, que era raro. Se estimaba en 6.000 euros, lo que parecía poco, pero nuevamente se zanjó la puja en 27.000 euros, un precio elevado.

La subasta de la norteamericana Goldberg tuvo varios remates notables. Así, el dólar de Tsa Kun de 1923 que no estaba datado y salía en 10.000 dólares, se remató en 25.000. Otro ejemplar de Tuan Chi-Jui de 1924 que salía en 2.500 dólares, se fue hasta los 5.250. Y una pieza suiza de oro que citábamos en la previa (100 francos de 1925-B) que tenía una salida de 11.250 dólares, se remató en 25.000.

También debemos citar el remate de la madrileña Jesús Vico que celebraba su subasta número 150. Hubo mucha moneda antigua, un grupo notable de denarios romanos, y monedas españolas. Además también hubo moneda extranjera. Por ejemplo conviene citar varios casos: los raros 10 rublos rusos de 1756 de la emperatriz Isabel Petrovna, adjudicados en la salida por  44.000 euros; las escasas 5 guineas de Carlos II (1683) que salían en 13.000 euros, se remataron en 14.050; el rarísimo tremis de Hermenegildo también se remató en la salida de 24.000 euros; el siclo siculopúnico de Cartago o Sicilia, que se vendió en 10.000, y la media dobla de Toledo de Alfonso de Ávila en 7.000 euros. Además se vendió el áureo de Calígula y Augusto, que salió en 3.800 euros, y aunque es raro, al tener el anverso no especialmente atractivo, nos sorprendió gratamente el resultado que estableció el martillo en 15.500 euros.

El llamativo grupo de denarios romanos fue, sin duda, el protagonista de la cita. Era un conjunto muy llamativo por su variedad y, sobre todo, su calidad. El resultado suponíamos que iba a ser bueno, y en general se incrementó respecto de las salidas, en torno al 50%. Pero hubo casos singulares, aunque previsibles por la calidad y vistosidad de las piezas. Así un ejemplar de Antia que salía en 350 euros se fue hasta los 1.300 euros. Otro de Appuleia que salía en 350, se fue hasta los 1.600 euros. El más curioso fue el bellísimo ejemplar de Coelia que salía en 1.200 euros y tras una pugna intensa, el remate se detuvo en la cifra nada despreciable de 5.500 euros.

Importante fue también la subasta de Áureo&Calicó. La onza de 8 escudos de México, redonda, de presentación especial, que salía en 90.000 euros y sobre la que advertíamos que iba a tener mucho recorrido, se adjudicó en 210.000 euros. Las 100 pesetas de Amadeo I sin embargo se quedaron en la salida de 90.000 euros. Las 5 libras de Jorge V de 1826, acuñación proof, que salían en 90.000, se remataron en 94.000 euros, un buen precio, aunque la estimación era de 150.000. De los dos redondos de 8 reales de México (1610 y 1722, con una misma salida para ambos de 18.000 euros), solo el segundo encontró comprador en la salida. Y la rarísima dobla de la banda de La Coruña que salía en 12.000 euros, se adjudicó en 18.000. También sobresale el remate que logró el 50 reales de 1626 que se estimaba en 40.000 y logró superar dicha cifra hasta los 46.000 euros. Y por último, la buena adjudicación que alcanzó la onza de Felipe V de Segovia de 1708. Estos bellos ejemplares del Ingenio son raros, y esta fecha algo más escasa aún. Tenía un precio de salida de 45.000 y una estimación demasiado conservadora de 75.000. Su precio final fue de 140.000 euros acorde con su rareza.

Por último subrayar la subasta de la firma alemana Kuenker celebrada los días 19 a 23 de marzo. En moneda antigua hubo varios ejemplos notables: dos decadracmas firmados por Kimón y Evainetos con una salidas de 60.000 y 24.000 euros, respectivamente, rematados en  65.000 y 40.000; el raro áureo de Caracalla con los bustos de Septimio Severo y Julia Domna se remató con una puja por encima de la salida, 42.000 euros; un raro áureo de Salonino, que aun no presentando una calidad superlativa, casi dobla el resultado de salida, adjudicándose en 110.000 euros; un tetradracma de Kyzikos, Mysia, que tampoco destacaba de inicio que partía de 25,000 euros y cerro la puja en 50.000; y la adjudicación de un raro y bello, en esta ocasión, áureo de Licinio que dobló la estimación de 25.000, rematándose en 52.500 euros.

En esa interminable subasta cabría mencionar otro conjunto de piezas un taler de Leopoldo I de 1698 de Dortmund que tenía una salida de 40.000 euros, adjudicado  en 48.000; la pieza italiana de Génova, 10 escudos de 1624, que salía en 80.000 euros y se fue hasta los 150.000; las dos piezas rusas remarcadas, 10 rublos de 1896 del Zar Nicolás II y una medalla de la zarina Catarina II de 1773 con salidas de 80.000 y 64.000 euros respectivamente, vendidas en 120.000 y 75.000 euros; los 20 marcos de 1872, Ernesto II de Sachsen-Coburg-Gotha, que partía en 48.000 euros y subió a 55.000; los 10 marcos nuevas guineas de 1895 que salía en 12.000 fue incrementando su valor hasta cerrar la puja en 44.000 euros; los 20 marcos de 1913, de Otto II de Bayern que salía en 10.000 euros se vendió en 22.000 euros, Viendo todas estas subastas de fin del invierno y comienzo de la primavera puede afirmarse que el coleccionismo de numismática goza de buena salud. Juan Cayón

Recommended Posts
0

Start typing and press Enter to search