La porcelana Compañía de Indias triunfa en Segre
Una pareja de platos con el escudo de armas de José Raón y Gutiérrez alcanza los 15.000 €
La última subasta de Segre de artes decorativas destacó por las importantes ventas de porcelana de Compañía de Indias del siglo XVIII, un segmento muy valorado entre coleccionistas y expertos en antigüedades y de los que dimos cuenta en nuestro artículo de previos (ver). Entre los lotes subastados se incluyeron piezas excepcionales de vajillas, platos y fuentes decoradas con técnicas como la grisalla y la familia rosa, muchas de ellas con blasones heráldicos que evidencian su carácter personalizado y de alto estatus como la pareja de platos núm. 1490, en porcelana de la familia rosa de la dinastía Qing, época de Qianlong (1736-95) con las armas de José Raón y Gutiérrez, hacia 1769, que ascendieron desde los 6.000 € iniciales hasta los 13.000 € finales: 15.000 con las comisiones. Igualmente, una fuente de la misma vajilla (núm. 1489) alcanzó 11.000 € de remate desde los 5.000 € solicitados.
La vajilla de porcelana de la Compañía de Indias de José Raón y Gutiérrez es un conjunto muy interesante dentro del coleccionismo de porcelana china de exportación del siglo XVIII. Realizadas en China durante la dinastía Qing, en época del emperador Qianlong (1736–1795), aproximadamente hacia 1769, estas piezas fueron encargadas por el propio José Raón durante su estancia en Manila, donde ejercía como gobernador, capitán general y presidente de la Real Audiencia de Filipinas.
Como es habitual en este tipo de porcelanas, la producción se hacía en China específicamente para clientes europeos, adaptando la decoración a sus gustos. En este caso, la vajilla pertenece al estilo llamado “familia rosa”, caracterizado por esmaltes en tonos rosados, dorados y una ornamentación rococó muy elaborada. Uno de los elementos más distintivos del servicio es su carácter heráldico o “blasonado”. Las piezas presentan el escudo de armas de José Raón y su familia, coronado y acompañado de elementos decorativos como rocallas, veneras y motivos militares. Este tipo de vajillas personalizadas eran muy comunes entre la élite española del siglo XVIII, ya que servían como símbolo de estatus y prestigio social.
Actualmente, se conservan ejemplos de este conjunto en instituciones como el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid y el Museo de Arte Antiguo de Lisboa, lo que confirma su importancia histórica y artística. Además, algunas piezas han aparecido en subastas internacionales y colecciones privadas, alcanzando precios destacados como en este caso. Otro de los lotes destacados corresponden a una serie de platos igualmente de Compañía de Indias, pero con decoración en grisalla que fueron adquiridos por el Estado.
La técnica de la grisalla consiste en pintar utilizando un sólo color, generalmente tonos grises, negros o sepia, para crear efectos de luz y sombra que imitan el relieve o el grabado. Aplicada a la porcelana, esta técnica permitía representar escenas con gran detalle, como paisajes, motivos mitológicos o figuras humanas de estilo europeo, logrando una apariencia elegante y refinada.
En los platos de porcelana de la Compañía de Indias decorados en grisalla es habitual encontrar composiciones muy cuidadas, a veces acompañadas de detalles dorados o pequeños toques de color. Estas piezas reflejan la fusión entre la técnica cerámica china y las preferencias artísticas europeas de la época, especialmente del gusto neoclásico.
Hoy en día, este tipo de porcelana es muy apreciado por coleccionistas y expertos en antigüedades, tanto por su calidad técnica como por su valor histórico. Cada pieza es un testimonio del intercambio cultural y comercial entre Oriente y Occidente durante la Edad Moderna.
En esta ocasión se lo pusieron fácil al Estado pues a pesar del más que atractivo precio en el que partían, fueron adquiridos en remates cercanos a sus valores iniciales como los 400 € en los que se vendieron los tres platos “Los Peregrinos de la Isla de Citera”, (núm. 1495) realizados hacia 1740 cuya temática decorativa fue extraída de un dibujo y un grabado de Bernard Picart (1673-1733) que se encuentran en el Victoria & Albert Museum y en el Rijksmuseum respectivamente; y los 480 € aportados por el plato de porcelana de Compañía de Indias, en grisalla y parcialmente coloreado, con escena de “Don Quijote y Sancho Panza en la Aventura del Yelmo de Mambrino”, (núm. 1498) de la dinastía Qing, época de Qianlong (1736-95) hacia 1740-50 cuya temática procede de los grabados del artista francés Charles Antoine Coypel (1694-1852) que se mandaron a China para ser copiados.
De la destacada colección anunciada sobresalió el tapiz verdure de la manufactura de Aubusson, época Luis XV (núm. 1070) con escena pastoril de carácter idílico que ascendió los 6.000 € marcados para finalizar en 17.000 €.
En platería volvió a brillar una cubertería de la casa Cartier (núm. 1207), modelo “La Maison de Louis Cartier”, por la que aportaron los 15.000 € solicitados.
En escultura sobresalió una “Alegoría de la Arquitectura” (núm. 1332) en terracota realizada en Francia o Italia en el siglo XIX, que logró ascender los 8.000 € de partida hasta 10.000 € finales.
Finalizamos en la sección mobiliario del siglo XX donde una pareja de sillones (núm. 1386), realizados por Carlo Hauner (Brescia, 1927-Salina, 1997) y Martin Eisler (Viena, 1913-São Paulo, 1977) para Forma, hacia 1960, se remataron en 9.500 €. Noemí Marín





