La Generalitat acepta la dación por 1,6 millones de euros de un Juan de Zurbarán y un Mengs
El MNAC suma a sus colecciones dos obras procedentes de la colección de los herederos de Josep Bertran i Musitu mediante una fórmula que no se aplica a nivel nacional. Texto: Fernando Rayón.
Mientras el Ministerio de Hacienda se resiste a aceptar en el resto de España la dación de obras de arte para pagar impuestos, la Generalitat catalana ha dado un paso al frente en la buena dirección y recupera una fórmula prevista en la ley, y que tan buenos resultados ha dado para nuestro patrimonio a lo largo de las últimas décadas.
La dación en pago permite saldar una deuda o una obligación tributaria mediante la entrega de bienes. Junto con la compra, el derecho de tanteo y las donaciones, constituye una de las vías que permiten incorporar nuevas piezas al patrimonio español y completar las colecciones públicas de nuestro país. En este caso la obligación tributaria era de los descendientes del coleccionista Josep Bertran i Musitu.
Hacía tiempo que la Administración no hacía uso de esta prerrogativa, o al menos no la utilizaba de una manera tan acertada. El Bodegón con molinillo de chocolate, de Juan de Zurbarán, y el Autorretrato de Anton Raphael Mengs, son dos obras importantes y de gran calidad que podrán verse a partir de ahora en el Museo nacional de Arte de Cataluña.
Se da la circunstancia de que el bodegón, fechado en torno a 1640, había pertenecido a Francesc Cambó y fue regalado por el político catalán al que entonces era su abogado en agradecimiento por sus servicios. Se integrará por tanto en el fondo de obras que regaló Cambó al MNAC, que además conserva otro de los escasos bodegones de Juan de Zurbarán. La valoración del cuadro por la hacienda de la Generalitat de 1.200.000 euros resulta razonable si la comparamos con los precios de mercado del hijo de Francisco de Zurbarán.
El Autorretrato de Anton Raphael Mengs, fechado hacia 1775, es una obra de extraordinaria calidad de uno de los principales representantes del neoclasicismo europeo. La pieza está documentada prácticamente desde que se pintó y contribuyó a fijar la imagen del artista publicada en biografías y estudios durante más de un siglo. Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 formó parte de la exposición monográfica dedicada a Mengs en el Museo Nacional del Prado, siendo quizá el autorretrato del pintor más emocionante pues refleja la enfermedad y cansancio del maestro tras su regreso de Italia. Los 400.000 euros pagados por la Generalitat se antojan un regalo de la familia Bertrand pues el cuadro hubiera tenido una valoración muy superior en el mercado internacional. Antes de exponerse, el Autorretrato tendrá que pasar una cuarentena por xilófagos en una sala preparada del MNAC.
Fue precisamente este museo el que se encargó de la selección y estudió las piezas de la Colección Bertrand y se decidió por estas por su calidad y singularidad. Un acierto y un camino a seguir con otros conjuntos. ¡Han sido tantas las piezas que, procedentes de colecciones privadas catalanas, han salido al mercado que sorprende positivamente esta decisión! Ya solo falta que el Ministerio de Hacienda español vuelva a ejercer su derecho en otros casos similares y se haga con obras que de verdad aporten a nuestro patrimonio.


