Juan Gris marca un hito y el Estado apuesta por la pintura contemporánea en Ansorena
El arte del siglo XX atrajo a coleccionistas públicos y privados en la primera venta de Ansorena tras el verano, pero unas cuantas sorpresas se revelaron en la segunda sesión.
El martes 29 de septiembre, Ansorena celebró su primera sesión centrada en pintura moderna y contemporánea, así como en artes decorativas. No hubo que esperar mucho para que comenzaran a aparecer nombres importantes del arte español del siglo XX entre los lotes ofertados: Les toits de Paris (grafito y óleo sobre papel pegado a cartón, 19 x 21 cm, lote 140), una pequeña obra de la mano de Óscar Domínguez, abrió la veda y se remató por los 6.000 euros que se pedían en su salida.
Los motores se calentaron y la segunda obra de Francisco Bores que se presentó, Sin título (O/L, 89 x 116 cm, lote 142), se adjudicó también por su precio de salida de 22.000 euros. Se reveló entonces una de las estrellas de la tarde, Niña de la manzana (O/L, 71,5 x 60 cm, lote 143), pintura de María Blanchard custodiada por la familia de la artista cántabra desde el fallecimiento de esta en 1932.
El haber permanecido oculta al público todo este tiempo, sin duda, suscitó un interés que se tradujo en una subida nada desdeñable desde los 20.000 euros de los que partía hasta su remate en 85.000 euros.
Llegó el momento cúlmine de la sesión: Le guéridon de marbre (óleo sobre lienzo pegado a tabla, 38 x 46 cm, lote 144), obra del maestro del cubismo Juan Gris, salía en 280.000 y no solo los cubrió, sino que ascendió hasta los 320.000 euros.
Esta cantidad, además de justa para una obra de arte de tan alta calidad, es muy reseñable para el mercado de las vanguardias en nuestro país. Inmediatamente después se ofrecía Nocturno del quinqué o La ventana (O/L, 81 x 65 cm, lote 145), del jienense Rafael Zabaleta, quien lo firmó en 1956. Partía de 32.000 euros y fue subiendo hasta los 44.000 euros. Una vez adjudicado, el Estado ejerció su derecho de tanteo, por lo que pasó a engrosar nuestras colecciones públicas.
Tras esto, la sesión transcurrió sin grandes sobresaltos, adjudicándose varios lotes en su precio de salida o en una cantidad cercana a este. La Tauromaquia (óleo sobre cartón prensado, 60 x 43 cm, lote 147), de Juan Barjola, se vendió en 7.000 euros, mil por encima de su precio de salida.
Lo mismo ocurrió con Sin título (A/P, 100 x 70 cm, lote 252), del valenciano Manuel Hernández Mompó, que pasó de los 10.000 a los 11.000 euros. No subió un gouache de Eusebio Sempere, Sin título (G/P, 65 x 50 cm, lote 253), con salida y remate en 7.500 euros; al igual que 1543 NY (A/L, 65 x 101 cm, lote 255), obra de 1990 de Luis Feito que cubrió los 8.000 euros de su salida. De este autor quedó sin pujas la obra de 1969 de la que hablábamos en la previa de esta subasta (link)
El Estado volvió a comprar, ejerciendo el derecho de tanteo tras la venta de Sin título (Serie Peatones) (O/L, 116 x 89 cm, lote 257), obra de los comienzos de la carrera de Luis Gordillo en la que ya están presentes muchas de las características de su pintura, por lo que, sin duda, es de gran interés para completar los fondos de nuestros museos con obras tempranas del sevillano. Salía y se remató en 30.000 euros.
Hacia el final de la sesión de pintura contemporánea apareció Conejos (carboncillo y lápices de color sobre papel, 47 x 67 cm, lote 267), del chileno Claudio Bravo, maestro del hiperrealismo que desarrolló parte de su carrera en España y que para este dibujo se inspiró claramente en las acuarelas que sobre liebres realizaron Durero y Hans Hoffmann (link), con los que compartía la observación del detalle y la búsqueda del virtuosismo técnico. La subida de 7.000 a 10.000 euros es un buen testigo de la belleza y calidad de esta obra sobre papel.
La segunda sesión, centrada en pintura antigua y del siglo XIX, fue, en términos generales, mucho más tranquila, pero se inició con uno de esos ascensos fulgurantes que nos hacen pensar en un tapado.
El lote 660 aparecía en catálogo como Círculo de Sebastian Vrancx, pintor flamenco del siglo XVII especializado en pintura de batallas y escenas costumbristas, cuyo récord en subasta es de 1.650.000 GBP con un conjunto de cuatro lienzos que representaba las cuatro estaciones, presentado en Christie’s Londres (link).
La pintura ofrecida por Ansorena era Paisaje invernal con patinadores en un canal helado (O/L, 79 x 115 cm, lote 660), proveniente de una subasta en Bonhams de 2004 (link), donde se adjudicó en 11.950 GBP (incluyendo premium).
Un aumento en la valorización de este pintor o quizás una atribución más acotada pueden explicar por qué dos compradores extranjeros pujaron telefónicamente desde los 2.600 euros hasta los 44.000 euros en los que terminó la batalla.
Una subida más discreta protagonizó la obra de Christoph Jacobsz van der Lamen El jardín del amor (O/T, 48 x 66 cm, lote 668), pequeña copia de una de las obras maestras de Rubens que felizmente custodia el Museo del Prado.
Salía en 4.000 euros, rematándose en 7.500 euros. Encarando ya el final de la subasta, Curación de Tobías (O/L, 203 x 149, lote 694), firmado por Hendrick de Somer, cubrió su precio de salida de 28.000 euros.
Pero aún quedaba una última sorpresa: dos pujadores nacionales batallaron por Camino a la plaza de toros pasando por la Puerta de Alcalá (O/L, 375 x 207 cm, lote 799), atribuido en el catálogo a Daniel Perea y Rojas, cuadro de gran formato relacionado con otro que, nuevamente, se ofreció en Christie’s. Ascendió de una salida de 15.000 euros a un remate de 60.000 euros.
Cerraba los lotes de pintura una obra de Eugène Boudin, Crique en Bretagne (O/L, 46 x 65 cm, lote 802), paisaje costero de hacia 1895/1897 que dejó un buen sabor de boca al cerrar la subasta de arte, subiendo de los 30.000 a los 34.000 euros. José Aniorte @newconnoisseur









