En Mercado

Grandes ventas en contemporáneo en la vuelta de Fernando Durán

La cita de los días 26 y 27 se salda con altas cifras internacionales donde destacaron las piezas de Fernando Zóbel, Mario Carreño, Juan Muñoz y Juan Uslé


 

Pues me cuesta entenderlo, la verdad.

Los vaticinios de los expertos y del sentido común hablaban de la importante brecha que producirían en nuestra economía estos dos meses de, como quien dice, paro forzoso. Los ERTEs han ido cayendo, uno tras otro, en muchas familias, aquí y allá, sin compasión. Y en este territorio de las dos Españas que cada vez se distancian más,  la de los ricos y la de los pobres, parece que el mercado del arte continúa como si tal cosa, como si dos meses de confinamiento hubieran producido únicamente una reducción de nuestros gastos y un aumento de nuestros ingresos.

En estas dos últimas semanas hemos comprobado unas ganas de compra e inversión como hacía tiempo no se veían. Tendremos que esperar a los meses venideros para comprobar si todo sigue igual, cuando a algún que otro ERTE se le caiga definitivamente la T y la cifra de los afiliados al paro en nuestro país alcance una cota tristemente histórica.

O quizá es que las compras han sido fundamentalmente internacionales, que ojalá sea eso.

Vayamos ya a los datos ciertos, en Fernando Durán. Los 100.000 euros, la salida, ofrecidos finalmente por el lienzo de Fernando Zóbel, La presa VIII, 1979 (O/L, 100,5 x 80 cm; lote 96), por lógica podrían venir del mercado asiático afincado en Hong Kong o directamente de un comprador filipino. Sólo hubo una oferta, no sabemos si por escrito antes de la subasta; de ahí tal vez que bajase la salida de los 120.000, como comentamos en nuestro artículo de previos (ver), a los 100.000 en que se adjudicó. En cualquier caso, buena venta así que enhorabuena.

El siguiente en el escalafón fue el lienzo del cubano Mario Carreño, Sin título, 1954 (O/L, 70 x 96,5 cm; 119), que partía de los 35.000 euros; con certificado de la Sarracino Gallery y geométrico ya, comentamos que debería subir algunas pujas, como así fue. Y tras varios embates, la cifra quedó fijada en nada menos que 60.000 euros. Buena venta.

Y aquí entran ahora dos españoles que han tenido gran proyección internacional. El primero, Juan Muñoz, fallecido hace ya algunos años tras su recién inaugurada exposición en la Tate. Su producción es buscada con frecuencia fuera del mercado español y, así, no fue tampoco especialmente extraño que su Contemplación, 1985 (pieza única de piedra artificial tintada en grafito y hierro, 44 x 27 x 33 cm; 163) se adjudicase a un único postor por los 48.000 euros pedidos. Más interés me parece que puede tener este ligero despertar del mercado por la obra del santanderino Juan Uslé; es cierto que su grandioso Veneno, 1991 (305 x 204 cm; 129) no era una pieza sobresaliente en su producción, pero los 33.000 euros de inicio fueron pujados y sobrepujados al adjudicarse por 35.000. Buen indicio. Quedaron sin interesados, en cambio, el papel de Keith Haring (147) por el que se pedían unos altos 45.000 euros, y la fotografía de Vik Muniz (223), por 26.000 euros, pensando quizá en el fallido éxito de los Irascibles de la March.

Hasta aquí lo que podemos pensar cabalmente que pudieron ser compras internacionales. Ahora el más reducido mercado nacional.

La pieza de Manolo Quejido, Maquinando, 1979 (O/L, 189,5 x 179,5 cm; 156) era soberbia; “especialmente interesante, importante y digna de museo” escribimos. Expuesta en mayo de 1979 en Buades y, entre otras, en las exposiciones de los Esquizos del 2009 del Reina y en 2014 en Idea. Pintura. Fuerza, en el Palacio de Velázquez, fue una alegría ver cómo un coleccionista ofrecía los 27.000 euros que se pedían por ella. La cifra de remate pasa a ser la más cara hasta la fecha vendida en subasta. ¡Enhorabuena de nuevo!

Dos obras más, interesantes. La flor tardía de José María Sicilia, La luz que se apaga, 2002 (O/cera, 185 x 157 cm; 140), que subió de 18.000 a 22.500 euros, mostrando de nuevo el interés del mercado por este tipo de obras de su mano. Y Meninas VIII, 1983 (O/L, 220 x 200 cm; 137), una fascinante obra geométrica de Soledad Sevilla, vendida por los 15.000 euros pedidos. Quedaron sin encontrar pareja la obra de Luis Gordillo (132; 13.000 euros) y la de Rafael Canogar (144; 10.000 euros) y, sintiéndolo mucho, las importantes de Chema Cobo (160; 10.000 euros) y de Guillermo Pérez Villalta (148; 15.000 euros). Horas más bajas…

En cambio, por 6.000 se adjudicó el papel de 1964 de Alberto Greco (143), por 7.500 el de A. R. Penk (157) y por 5.000 el pequeño bronce 3/3 de Jaume Plensa (162). Y el pequeño Divertimento, c. 1970 (197) de Esteban Vicente subió de 2.500 a 4.500 euros.

En la pintura antigua, lo primero una gratísima noticia: la de la venta por 32.500 euros de la inédita tabla con La Virgen del Popolo (O/T, 77 x 52 cm: 768) que el gaditano Francisco Pacheco firma con anagrama y fecha en 1617; es un precio más que razonable, pero no deja de sorprender en estos tiempos algunos sigan comprando este tipo de piezas, no en vano se ofrecía por apenas 2.000…

No se vendió el temprano paisaje de Henry Moret que se ofrecía por 45.000 euros (690), pero sí se adjudicó por los 10.000 euros pedidos el Retrato de don Eugenio Alvarado, Marqués de Tabalosas y Conde de Cartago, 1787 (O/L, 206 x 143 cm; 717), de Antonio Carnicero, y subió de 6.500 a 9.500 euros el Retrato de don Carmelo Lacal, 1888 (O/L, 75 x 75 cm; 1015), de Ignacio Pinazo.

Todas estas cifras suman una cantidad importante, sin duda. Pero que no nos confundan. Los tiempos que vienen serán complicados, y lo notaremos; no es oro todo lo que reluce. Daniel Díaz @Invertirenarte

Fernando Zóbel. La presa VIII, 1979. Salida: 120.000 euros. Remate: 100.000 euros
Fernando Zóbel. La presa VIII, 1979. Salida: 120.000 euros. Remate: 100.000 euros
Juan Uslé. Veneno, 1991. Salida: 33.000 euros. Remate: 35.000 euros
Juan Uslé. Veneno, 1991. Salida: 33.000 euros. Remate: 35.000 euros
Francisco Pacheco. Virgen del Popolo, 1617. Salida: 2.000 euros. Remate: 32.500 euros
Francisco Pacheco. Virgen del Popolo, 1617. Salida: 2.000 euros. Remate: 32.500 euros
Mario Carreño. Sin título, 1954. Salida: 35.000 euros. Remate: 60.000 euros
Mario Carreño. Sin título, 1954. Salida: 35.000 euros. Remate: 60.000 euros
Manolo Quejido. Maquinando, 1979. Salida y remate: 27.000 euros
Manolo Quejido. Maquinando, 1979. Salida y remate: 27.000 euros
Juan Muñoz. Contemplación, 1985. Salida y remate: 48.000 euros
Juan Muñoz. Contemplación, 1985. Salida y remate: 48.000 euros
José María Sicilia. La luz que se apaga, 2002. Salida: 18.000 euros. Remate: 22.500 euros
José María Sicilia. La luz que se apaga, 2002. Salida: 18.000 euros. Remate: 22.500 euros
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