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Gaudenzio Ferrari o la recuperación de un pintor del renacimiento italiano

«Gaudenzio Milanese pittore eccellentissimo, pratico et espedito, che a fresco fece per Milano molte opere […]. Lavorò ancora ad olio eccellentemente, e di suo sono assai opere a Vercelli et a Veralla molto stimate da chi le possiede». Este es el elogioso comentario que le dedicó Giorgio Vasari en su Vite de’ più eccelenti pittori, scultori e architetti (Florencia, 1568) al pintor y escultor piamontés Gaudenzio Ferrari (Valduggia, 1475/1480-Milán, 1546). Más de cuatro siglos han pasado para que se le dedique una gran exposición monográfica como la que ahora puede visitarse en tres ciudades del Piamonte que lo vio nacer: Novara, Vercelli y Varallo.

A través de frescos, tablas, esculturas y dibujos, los visitantes que acudan podrán conocer de primera mano el devenir artístico de uno de los artistas más singulares del renacimiento italiano. Para ello se ha contado con obras procedentes tanto de instituciones públicas y privadas italianas como la Pinacoteca di Brera de Milán o los museos reales de Turín; como de otras foráneas como el Museo del Louvre, la National Gallery de Londres o el Szépmúvészeti Múzeum de Budapest.

Il Rinascimento di Gaudenzio Ferrari –así se ha titulado la muestra– se estructura en torno a tres sedes a través de las cuales se realiza un recorrido por la trayectoria del artista, desde sus inicios, en la Pinacoteca de Varallo; pasando por sus años de mayor brillantez en la antigua iglesia, hoy reconvertida en museo, de Vercelli; hasta llegar a los últimos años de su carrera, cuando Gaudenzio fue más activo en la escena milanesa ante el avance del manierismo. Este último apartado se desarrolla en el complejo monumental del Broletto en Novara.

Un interés añadido reside en la posibilidad de visitar los espacios religiosos de mayor relevancia en los que Ferrari dejó su impronta, como la basílica del Sacro Monte de Varallo, donde decoró hasta ocho capillas; la iglesia de Santa Maria delle Grazie de la misma localidad, con su impresionante fresco sobre la vida de Cristo en el tramezzo del templo y los que decoran la capilla de santa Margarita o la capilla de la Madonna del Loreto; y, junto a ellas, la iglesia de san Cristóbal de Vercelli y la basílica de san Gaudenzio de Novara.

La producción artística de Gaudenzio Ferrari se caracteriza por su original y refinado estilo, fruto no sólo de su formación no sólo en la Lombardía, sino también en la Italia central. Nacido en torno a 1480 en Valduggia, se formó en el obrador del pintor milanés Stefano Scotto (hacia 1450-1508). En 1513 pinta los frescos de la iglesia de Santa Maria delle Grazie de Varallo, un espacio monumental donde se percibe una fuerte intensidad devocional. Mención especial merece su intervención en la capilla del Crucifijo del Sacromonte de Varallo (1520), donde se revela como un excelente pintor y escultor en un sorprendente conjunto donde lo teatral cobra un evidente protagonismo. A partir de entonces trabajará para comitentes tan destacados como Francesco II Sforza. Sus últimos años (1537-1546) los pasará en Milán adaptándose a las nuevas corrientes del manierismo.

Il Rinascimento di Gaudenzio Ferrari ha sido posible gracias al «Assessorato alla Cutura e Turismo della Regione del Piemonte» y al comisariado de los especialistas Giovanni Agosti y Jacopo Stoppa. Para la ocasión se han restaurado numerosas obras a cargo del «Centro Conservazione e Restauro La Venaria Reale». Podrá visitarse hasta el 1 de julio de 2018 en las sedes de Vercelli y Novara, y hasta el 16 de septiembre en Varallo.

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