El Prado exhibe desde hoy el boceto de Murillo devuelto por los franceses
El museo ha aprovechado la presentación de la tercera entrega de El Prado en femenino –dedicado esta vez a Isabel de Farnesio– para colgar en la sala de Murillo una de los cuadros propiedad de la reina, que fue robado en 1897 y se exhibía en el Museo de Pau (Francia). Se trata del boceto de mano de Bartolomé Esteban Murillo para el cuadro Santa Ana dando una lección a la Virgen. TEXTO: Fernando Rayón
Durante una misión de inventario dirigida por el Museo del Louvre en el Museo de Pau en 2024 –operación obligatoria cada 10 años desde la aprobación de una norma que obliga a catalogar todas las obras–, uno de los técnicos encargados consideró la posibilidad de que el boceto anónimo que exhibía el museo correspondiera al autor sevillano.
La impresión de los encargados del inventario fue refrendada por el catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense, Benito Navarrete, quien fue contactado por Charlotte Chastel-Rousseau, la especialista en pintura española del Museo del Louvre. Desde entonces, y a la espera de una nueva legislación que permita la devolución definitiva de la pieza, el pequeño boceto ya cuelga en las paredes del Prado.
“En Francia hay leyes que garantizan la devolución de piezas expoliadas de sus colonias y también por los nazis –dijo Miguel Falomir, director del museo– pero hay una legislación en curso que garantizará la devolución de aquellas piezas robadas cuyo origen se desconociera. Estamos a la espera de esa norma para poder cumplir todos los protocolos”. La obra había llegado al Prado como cesión temporal por diez años, gracias a una coordinación entre los ministerios de Cultura francés y español.
El boceto de Santa Ana dando una lección a la Virgen acaba de ser restaurado en el Gabinete del Prado y ha sido colgado con el marco de dudoso gusto que traía. En el Prado confirman que están pendientes de restaurar uno nuevo de época similar al que llevarán otros dos bocetos de Murillo hoy en el Prado: San Pedro recibiendo las llaves y el Bautismo de Cristo adquiridos por el Ministerio de Cultura por 200.000 euros en agosto de 2023.
Los primeros estudios realizados a la pieza permiten intuir que no se trata tanto del boceto para el gran cuadro de la Educación de la Virgen propiedad del Prado como de otro original del maestro, hoy perdido, del que solo conocemos una copia que ahora publicamos.
La primera noticia de que el cuadro robado en el Prado era el de Pau ya se recogía en la prensa española de comienzos del siglo XX. En 1906 se podía leer que “un boceto de Murillo recientemente desaparecido, pudiera encontrarse en un museo francés” y en la investigación posterior se ha encontrado un artículo del Imparcial –de 20 de febrero de 1909– en el que se mencionaba que la obra “está expuesta al público en el Museo Municipal de Pau”.
Como el óleo perteneció a la colección personal de Isabel de Farnesio, se ha expuesto coincidiendo con el III itinerario de El Prado en femenino dedicado a la esposa de Felipe V.
Se da la circunstancia de que esta reina fue una de las grandes coleccionistas de murillos, pintor del que se enamoró durante la larga estancia de la Corte en Sevilla. De las 358 obras –entre esculturas, pinturas y dibujos– que el museo conserva de Isabel de Farnesio, 16 son de Murillo, lo que demuestra el buen gusto y el buen ojo de la consorte.


