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El Prado acoge las cinco pinturas de El Greco del Hospital de la Caridad

La pinacoteca madrileña da la bienvenida, temporalmente, a las obras de Domenikos Theotokopoulos procedentes de Illescas (Toledo), mientras se acometen las labores de acondicionamiento del hospital-santuario. Surge así la ocasión excepcional de contemplar en la misma sala (9B) dos obras maestras del periodo final del artista: este conjunto toledano y el retablo mayor del Colegio de Doña María de Aragón conservado en el museo.


Se trata de una feliz coincidencia. Las cinco pinturas sobre la vida de Cristo representadas en el retablo mayor del Colegio de Doña María de Aragón comparten ahora protagonismo con las obras del retablo de Illescas. Ambos conjuntos, de semejante asunto, fecha y composición, permiten una contemplación más completa de la retablística de El Greco en su etapa de madurez.

Unas obras de acondicionamiento en el Hospital-Santuario de Nuestra Señora de la Caridad de Toledo han hecho posible esta reunión  y permitido al Museo del Prado convertirse en anfitrión temporal del conjunto toledano. Este se exhibe además ligeramente mejorado, pues se ha aprovechado el traslado de las pinturas para tensar las telas y regenerar los barnices, según ha explicado Leticia Ruiz -jefa de Pintura Española del Renacimiento del Prado- durante la presentación de esta mañana.

«Los grecos vuelven a su segunda casa una pequeña temporada», ha afirmado. De modo que hasta el 28 de febrero de 2021 los lienzos de San Ildefonso, La Anunciación, La Natividad, La Virgen de la CaridadLa Coronación podrán contemplarse en la sala 9B, donde también se exhibe el único encargo documentado en Madrid del maestro nacido en Candía.

 

 

El ángel Gabriel se presenta ante María en ambos casos con las manos entrelazadas, mientras que la Virgen muestra su sorpresa con la misma posición de los brazos. No obstante, la composición toledana (1603-1605) está invertida con respecto a la realizada para el retablo madrileño (hacia 1596-1610).

Como decíamos al principio, se trata de una feliz reunión que permite al espectador cotejar dos de los conjuntos fundamentales del periodo final del pintor, entre 1596 y 1605, cuando da rienda suelta a su particular estilo de modelos alargados y pincelada prácticamente deshecha.

Las Anunciaciones de sendos retablos, por ejemplo, repiten las mismas figuras. El ángel Gabriel se presenta ante María en ambos casos con las manos entrelazadas, mientras que la Virgen muestra su sorpresa con la misma posición de los brazos. No obstante, la composición toledana (1603-1605) está invertida con respecto a la realizada para el retablo madrileño (hacia 1596-1610).

Por otra parte, de la figura de San Ildefonso –primero de los lienzos hechos para el Hospital de la Caridad- cabe destacar la imaginación del artista para representarlo con un retrato cercano y emotivo, sentado en su escritorio mientras escribe inspirado por la Virgen de la Caridad. El Greco acentúa el realismo del personaje al vestirle con una indumentaria típica del momento, de hacia 1600.

Tres años después de aquella personalísima pintura, El Greco y su hijo Jorge Manuel recibieron el encargo de decorar la capilla mayor de la iglesia del hospital. Fue entonces cuando el artista concibió las otras cuatro obras que glorifican a la virgen.

El Greco en Illescas se abre al público mañana, gracias al apoyo de FUNCAVE, el patrocinio de la Fundación Amigos del Museo del Prado y la colaboración de la Comunidad de Madrid. Sol G. Moreno

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