El Museo Sorolla reabre al público en su nuevo edificio
Tras dos años de obras, el centro que lleva el nombre del pintor valenciano vuelve a abrir sus puertas. Y lo hace no en la casa del pintor, en la que acaba de comenzar la segunda fase de las obras, sino en un nuevo espacio, diseñado por Nieto Sobejano Arquitectos, que incorpora más de 2.000 metros cuadrados de nuevas áreas y servicios que amplían la zona expositiva, cultural e investigadora.
La inversión total ha sido de más de 13.100.000 euros y ha incluido la adquisición del inmueble –al que se accede por la calle Zurbano–, además de las obras de rehabilitación y equipamiento como centro expositivo.
Tras el cierre del Museo Sorolla en octubre de 2024, termina la primera fase de un proyecto que concluirá el año que viene, con la recuperación de la casa original en la que el pintor valenciano trabajó y vivió junto a su familia. Esa segunda fase, que supondrá su rehabilitación integral y restauración de los jardines, verá la luz previsiblemente dentro de diez meses.
La parte que ahora ha abierto al público presenta la exposición titulada Tras la casa del artista. Arquitecturas del Museo Sorolla (1905–2026) y está comisariada por Covadonga Blasco Veganzones. Podrá verse hasta el 10 de enero de 2027.
Se trata de un recorrido por más de un siglo de historia, desde la adquisición de los primeros terrenos por parte del artista para construir su vivienda y taller en Madrid, hasta las transformaciones que han dado lugar al museo actual. La propuesta finaliza con una serie de fotografías y videos de artistas contemporáneos sobre la casa vacía, tras su cierre temporal.
La contemplación de estas obras permite también conocer el nuevo edificio, que cuenta con cuatro naves destinadas a exposiciones temporales, un auditorio con capacidad para 80 personas, un almacén unificado para los más de 9.500 bienes culturales que conserva la institución y un taller de restauración específicamente concebido para el tratamiento de las colecciones.
El proyecto arquitectónico reinterpreta tres referencias principales: los jardines, el patio andaluz y los estudios de Sorolla. Un nuevo patio organiza el vestíbulo y permite introducir luz natural en el interior, mientras las salas de exposición recuperan sus cubiertas a dos aguas y sus grandes lucernarios, que recuerdan al estudio del artista.
A estos espacios se suman las áreas de acogida e información al visitante, varias zonas de descanso y otros servicios que mejoran las condiciones de la visita, así como el funcionamiento interno del museo.
La ampliación diseñada por Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano no está concebida como una obra independiente, sino que estará conectado con la residencia histórica a través de elementos característicos de la casa y del universo creativo del pintor.
La cubierta ajardinada evoca la importancia de la vegetación en la arquitectura de la casa y en la obra del pintor. El museo ofrece también mejoras de accesibilidad a personas con movilidad reducida a través del nuevo vestíbulo de acceso conectado con las salas de exposición temporal y, en un futuro, con el edificio histórico.




