El Museo Goya de Fundación Ibercaja abre las celebraciones del pintor
El centro zaragozano ha inaugurado la nueva etapa de su museo con Solo Goya. El arte de ver, que podrá visitarse hasta el 10 de enero e incluye casi medio centenar de obras del artista aragonés procedentes de museos y colecciones particulares de todo el mundo.
Se trata de la primera muestra que conmemora el bicentenario de la muerte del pintor en 2028. Comisariada por Luis Fernández-Galiano, incluye obras tan relevantes como La duquesa de Alba de la Fundación Casa de Alba, La Tirana de la Academia de San Fernando o El quitasol del Museo del Prado.
Otras instituciones como Patrimonio Nacional, la National Gallery de Londres, los Uffizi de Florencia, la Hispanic Society de Nueva York, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid o el Detroit Institute of Arts se han sumado a la iniciativa. También el Museo Nacional de Oslo, el de Arte de São Paulo y el Museum of Fine Arts de Budapest han prestado obras para la ocasión.
Solo Goya reivindica la forma singular de mirar del autor: las personas, el poder, los afectos, la violencia, la condición humana y los profundos cambios históricos que marcaron su tiempo. El recorrido se articula en torno a tres ámbitos. El primero de ellos, Las luces y las sombras, contrapone las escenas luminosas de los inicios con otras más profundas, inquietantes y críticas de su madurez.
Aquí encontramos los cartones para tapices, pero también las escenas de guerra, violencia o superstición. Por ejemplo, El albañil herido del Museo del Prado o La Merienda, procedente de la National Gallery de Londres. En ese tránsito a las sombras, se alternan con Caníbales descuartizando a sus víctimas del Musée des Beaux Arts et Archéologie de Besançon.
El poder del retrato reúne una galería de personajes pertenecientes a la aristocracia, el ejército, la Iglesia o la burguesía. Más allá de representar a sus modelos, Goya logró revelar su psicología, sus contradicciones y su lugar en el mundo, convirtiendo cada retrato en un estudio sobre la naturaleza humana.
María Teresa de Vallabriga a caballo, procedente de la Galería de los Uffizi, María Vicenta Barruso Valdé y su madre Leonora Valdés de Barruso son algunas de las sorpresas de esta sección.
Finalmente, Los lazos del afecto se adentra en el ámbito más personal del artista con obras como Autorretrato en su taller, de la Academia de San Fernando; Pedro Mocarte, procedente de la Hispanic Society de Nueva York; o los retratos de sus consuegros Martín Miguel de Goicoechea y Juana Galarza de la Colección Abelló.
La exposición sirve además de marco para la reapertura del museo, tras su ambicioso proyecto de ampliación y renovación integral llevado a cabo por Sergio Sebastián y su equipo. La Fundación Ibercaja refuerza así su compromiso con la conservación, difusión y proyección internacional del legado del artista aragonés y de su obra.



