En Actualidad

 El Museo del Prado sigue recuperando sus depósitos

La pinacoteca presenta una exposición en torno a la pintura religiosa de Antonio María Esquivel que incluye, entre otras, una obra recientemente restaurada y prácticamente desconocida que cuelga por vez primera de sus salas, tras levantarse su depósito de La Lonja de Palma de Mallorca


El Salvador, de Antonio María Esquivel, se expone a partir de hoy en la sala 60 del Edificio Villanueva. Se trata de una obra casi desconocida, pues ha sido recuperada para el Prado tras levantarse su depósito en 2001. Desde entonces se ha sometido a una laboriosa y larga intervención en el Taller de Restauración del Museo. Ahora se muestra por primera vez en la pinacoteca madrileña.

Esta obra de grandes proporciones –280 x 182 cm– había sido depositada en 1901 en el Museo Provincial de Palma de Mallorca. Muy poco permaneció en esta sede pues, a los pocos meses, se trasladó a La Lonja de la misma ciudad. Seguramente fue entonces cuando perdió su marco original. El que ahora luce es una copia similar a otros que llevan las pinturas religiosas de Esquivel que, con motivo de su limpieza y restauración se muestran en la misma sala.

En el tríptico editado por el Museo Prado con motivo esta muestra, puede verse otra imagen de un cuadro perdido, esta vez no recuperado aún. Se trata de una Niña expirando en brazos de la Fe también de Esquivel. Otra obra religiosa de las escasas que posee el museo, ya que son los retratos y alegorías de este artista lo más valorado hasta ahora por la crítica. Da la casualidad de que, en 2007 y 2016, el Prado adquirió dos pinturas de Esquivel : El nacimiento de Venus y el doble retrato de Raimundo Roberto y Fernando José, hijos de S.A.R. la infanta Josefa Fernanda de Borbón.

Javier Barón, Jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX ha elegido esta sala 60 para mostrar de forma rotatoria conjuntos de obras de los amplios fondos del museo. Junto al Salvador se muestran, restauradas con la colaboración de Fundación Iberdrola España, La caída de Luzbel, La Virgen María, el niño Jesús y el Espíritu Santo con ángeles en el fondo.

Junto a estos tres grandes cuadros se exhiben dos de los muchos retratos que pintó Antonio María Esquivel: el de José de Espronceda; y el propio Autorretrato del artista. Antonio María Esquivel (1806-1857). Pinturas religiosas  podrá visitarse hasta el 20 de enero de 2019. Fernando Rayón

Recommended Posts
0

Start typing and press Enter to search