En Mercado

El mural ‘Guernica’ de Ibarrola vuelve al Museo de Bellas Artes de Bilbao


En el 40 aniversario de ARCOMadrid, tan diferente de otras ediciones, llama la atención el modo de disponer las obras en los diferentes estands de la feria. Y uno de los que más atrae quizás sea el de José de la Mano en el pabellón 7 por el mural Guernica de Agustín Ibarrola (Bilbao), realizado en 1977 como homenaje a Picasso. Esta obra fue un símbolo de la reclamación del cuadro por parte de un grupo de artistas e intelectuales que, por entonces, anhelaban instalarlo en un nuevo museo construido a tal efecto en la villa de Gernika. Ahora el Museo de Bellas Artes de Bilbao ha adquirido, por la que también han ofertado algunos coleccionistas, esta emblemática obra de Ibarrola por 300.000 euros, gracias a una aportación extraordinaria de las tres instituciones fundadoras del museo, Gobierno Vasco, Diputación Foral de Bizkaia y Ayuntamiento de Bilbao.


Esta nueva compra del Museo de Bilbao es una pieza simbólica del arte vasco y de la producción del pintor bilbaíno, ya que enlaza con un episodio muy significativo en la historia reciente del museo. En 1977 esta obra se exhibió en la sala Gris del museo, y en 1979 se volvió a presentar por otras creaciones de Ibarrola de estilo geométrico y con su característica temática social de obreros y fábricas.

Más tarde Guernica volvió a exponerse, esta vez fuera del museo, a comienzos de los años ochenta. Y desde entonces ha permanecido en el estudio de Ibarrola en su caserío de Gametxo (Ibarrangelu, Bizkaia) y por ello se encuentra en un excelente estado de conservación. El conjunto está formado por diez lienzos pintados al óleo en donde se representan algunos de los motivos figurativos más icónicos de la obra de Picasso, junto con elementos propios del universo creativo de Ibarrola como los enrejados geométricos que simbolizan su denuncia del clima de opresión de la dictadura y su reivindicación de las libertades.

Con esta incorporación para el museo vasco se recupera para el público una obra de gran significación dentro del patrimonio artístico vasco del siglo XX, ligada, además, a la historia de la institución, al tiempo que enriquece significativamente la representación de Agustín Ibarrola en su colección. Además de esta pieza el Museo de Bellas Artes de Bilbao recibirá la donación de dos pinturas de Agustín Ibarrola, datadas entre 1973 y 1979, que ya formaron parte del montaje de los años 70 anteriormente referido. Todo ello brindará la oportunidad de ahondar en el conocimiento de esta pintura mural en el contexto artístico y social en que fue creada y de evaluar su trascendencia a través de la documentación que se conserva en el Archivo del museo.

Recommended Posts
0

Start typing and press Enter to search