El Louvre Abu Dabi adquiere un estudio único de Charles Meynier
El museo emiratí incorpora a sus fondos permanentes un óleo del pintor neoclásico francés titulado Telémaco, instado por Mentor, abandona la isla de Calipso, que está relacionado con una de las obras más importantes de su colección.
El Louvre Abu Dabi incorpora a sus fondos una nueva pintura de Charles Meynier (1763–1832), artista francés que ya estaba presente en su colección. Se titula Telémaco, instado por Mentor, abandona la isla de Calipso y la ha comprado en Robilant+Voena, según ha anunciado la propia galería en su página web.
Se trata del único estudio al óleo conocido de una de las creaciones más destacadas del artista, La despedida de Telémaco y Eucaris, que ya se encontraba entre las obras maestras del museo emiratí. Y es posible que fuese la propuesta inicial que Meyner enseñó a su mecenas, antes de realizar la obra definitiva.
La versión final se presentó en el Gran Salón de París en el año 1800, donde obtuvo un galardón y fue aclamada por la crítica y el público. En aquel momento, la pintura fue adquirida por un banquero de Lyon y en 1810 apareció en una exposición celebrada en el Louvre. Después se le perdió la pista, desapareciendo durante más de 200 años, hasta que fue localizada en una colección privada en Nantes en 2018.
Ambas piezas están basadas en Las aventuras de Telémaco descritas por François Fénelon, texto muy difundido en la Europa ilustrada y fuente habitual de inspiración para los artistas neoclásicos. De hecho, algunas de las grandes figuras de este periodo, como Jacques-Louis David, realizaron también representaciones de este personaje mitológico.

En la escena que acaba de comprar el Louvre Abu Dabi, que difiere ligeramente de la composición definitiva, Telémaco es instado por Mentor a abandonar la isla de Calipso para proseguir su viaje, un pasaje asociado a valores morales como el deber y la formación del héroe. Además, este estudio preparatorio permite arrojar información valiosa sobre el proceso creativo del artista, permitiendo ver qué elementos se mantuvieron en la versión final y cuáles se descartaron.
La comparación entre ambas composiciones permitirá enriquecer la representación del autor neoclásico francés en el museo, yendo más allá de los grandes nombres y mostrando piezas de artistas que, como Meynier, fueron aclamados en su momento pero relegados posteriormente a un segundo plano. Sofía Guardiola

