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El Estado compra en Ansorena la tabla de Francisco de Osona para el Museo de Bellas Artes de Castellón

Además, triunfaron las obras del gaditano Hohenleiter, del pacense Juan Barjola, y del cubano Mario Carreño


 

En nuestro artículo de previos, planteábamos la disyuntiva, en la cita de los días 20 y 21, de Ansorena entre la tabla de Francisco de Osona y el lienzo de Ignacio Zuloaga (ver). La partida la ganó con creces el tardogótico, cuya calidad y singularidad no pasó desapercibida al Estado que la compró para el Museo de Bellas Artes de Castellón.

Escribimos allí que Francisco de Osona (c. 1465-1514?), hijo de Rodrigo y hermano de Jerónimo, era conocido fundamentalmente por la estrecha colaboración con su padre en distintos retablos, tanto que apenas podían distinguirse sus manos. Pero por 16.000 euros se ofrecía un San Benito (O/T, 181 x 72,5 cm; lote 238) de su mano, procedente del retablo de San Bruno de la cartuja de Valldecrist, Altura (Segorbe) que, una vez más, con la desamortización, había quedado dispersado. Tras distintos avatares, la que sale a pujas había llegado a la colección del gran pintor Ignacio Pinazo, que conserva aún la pareja de éste, un San Bernardo (ver); otras del mismo retablo han llegado ya al Museo de Bellas Artes de Castellón (como comentó ayer mismo en Twitter con fotos @juangonro (ver), y otras en el Museo catedralicio de Segorbe y en la colección Masaveu. Para más información sobre la obra de Francisco puedes ser interesante la lectura de este artículo de 2016, de Vicente Samper y María José López Azorín (ver). Y sobre el retablo, quizá alguno quiera ampliar con las tablas que ‘aparecieron’ en Londres en 2019 (ver).

No fue extraño, por tanto, que el Estado, a petición de la Generalitat valenciana, tras esperar a las pujas de los coleccionistas privados que subieron el precio de 16.000 a 18.000 euros, ejerciese su derecho y se hiciese con ella. Y, efectivamente, como algunos pensaron, la tabla viajará al Museo de Bellas Artes de Castellón, para reunirse con otras tablas del mismo retablo que ya se custodian allí.

Y ya que estamos con la pintura de maestros antiguos, conviene mencionar al menos la venta por los 18.000 euros pedidos de la tabla con la Virgen y el Niño (O/T, 84 x 70 cm; 236), del florentino Antonio del Ceraiolo.

El siglo XIX nos deparó dos gratas sorpresas. La primera, la imponente subida de 15.000 a nada menos que 28.000 euros, del biombo de tres hojas con una escena de Romería (O/L, 148 x 180 cm; 55) del gaditano Francisco Hohenleiter. La segunda, otra subida considerable, y más tratándose de una pintura taurina; pero, claro, se trataba de Toro de Miura (O/L, 59 x 78 cm; 79), una suerte de ‘retrato’ sobre lienzo de un astado de la  famosa ganadería firmado, además, por el afamado pintor taurino, aunque no sólo, Luis Juliá… De ahí de subiera de 900 a unos más que generosos 6.500 euros, cifra en la que se bajó el martillo.

Hubo en cambio una clara decepción, y debemos mencionarla. La del magnífico Retrato de María Teresa Llavallol, señora de Atucha (O/L, 140 x 138 cm; 56), pintado en París en 1917 por Ignacio Zuloaga, por el que se pedían unos 70.000 euros que resultaron a la postre excesivos. Publicado en enero de 1924 por Fanton Roberts, Zuloaga, Spain’s Most Famous Painter Today (Arts & Decoration, New York, repr. pág. 48) y presente en las muestras El Greco. La mirada de Rusiñol, de la Fundación Godia (Barcelona, diciembre 2014 – febrero 2015, repr. pág. 84) y en Zuloaga. Carácter y emoción, de la Fundación Bancaixa (Valencia, 2018, repr. pág. 117), lamentablemente queda claro por segunda vez -pues se ofreció en Sotheby’s Londres (ver), en noviembre de 2007, antes de la crisis, por 60,000 GBP- que no hay interés en ese precio, ni en Londres ni aquí…

Decepción, pero también una cierta alegría al comprobar que algunos coleccionistas todavía se interesan por la producción del casi siempre hiriente Juan Barjola. Y lo digo porque hasta hace no demasiados años era un habitual en ferias y galerías, y porque parece que en estos últimos años, su agresiva pintura ha caído en desgracia, a pesar de su calidad y dureza. Dos hechos lo avalan: el primero, la subida de 6.000 a 9.500 euros de una más o menos temprana Composición con niña (O/L, 65 x 80 cm; 612) y el segundo, la venta por los 30.000 euros pedidos de una Tauromaquia (O/L, 81 x 100 cm; 613), algo tardía y deshecha ya. Y la compra por los 12.000 euros pedidos del cartón de Antoni Tàpies, Sin título, c. 1970 (Tm/cartón grueso, 42 x 29,5 cm; 616); parece que sus precios aquí de piezas medias se van acomodando a los internacionales…

Y, para terminar, la tercera venta destacada, del cubano Mario Carreño, cuya Mujer, 1947 (O/L, 90 x 66 cm; 556), con certificado manuscrito de su mujer, Ida González de Carreño, fechado en Santiago de Chile en 2007, se adjudicó por los 39.000 euros pedidos. ¡Buen verano! Daniel Díaz @Invertirenarte

Francisco de Osona. San Benito. Salida: 16.000 euros. Remate: 18.000 euros. Comprado por el Estado para el Museo de Bellas Artes de Castellón
Francisco de Osona. San Benito. Salida: 16.000 euros. Remate: 18.000 euros. Comprado por el Estado para el Museo de Bellas Artes de Castellón
Juan Barjola, Tauromaquia. Salida y remate: 30.000 euros
Juan Barjola, Tauromaquia. Salida y remate: 30.000 euros
Antonio del Ceraiolo, Virgen con Niño y san Juanito. Salida y remate: 18.000 euros
Antonio del Ceraiolo, Virgen con Niño y san Juanito. Salida y remate: 18.000 euros
Antoni Tàpies, Sin título, c. 1970. Salida y remate: 12.000 euros
Antoni Tàpies, Sin título, c. 1970. Salida y remate: 12.000 euros
Francisco Hohenleiter, Romería. Salida: 15.000 euros. Remate: 28.000 euros
Francisco Hohenleiter, Romería. Salida: 15.000 euros. Remate: 28.000 euros
Mario Carreño, Mujer, 1947. Salida y remate: 39.000 euros
Mario Carreño, Mujer, 1947. Salida y remate: 39.000 euros
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