¿Cuántos récords puede batir un Klimt de 205 millones?
Sotheby’s celebra los resultados de su primera velada de subastas en su nueva sede, el edificio Breuer, con una recaudación de más de 700 millones de dólares (con las tasas incluidas). La estrella de la noche fue, sin ninguna duda, el Retrato de Elisabeth Lederer, que se adjudicó por 236,3 millones de dólares, casi 205 millones de euros (de nuevo, con las tasas incluidas).
Resulta que la respuesta es muchos, muchos récords. Sotheby’s sabía que tenía algo grande entre manos esta temporada cuando nos hizo saber que la mejor manera de inaugurar su nueva y flamante sede en el histórico edificio Breuer –aunque esta sea considerablemente menor que la anterior y no pueda albergar las oficinas de sus empleados, que ocuparán otra localización– era subastar la colección de Leonard Lauder, el heredero de la fortuna de los cosméticos.
Entre las joyas que se presentaron destacaban tres pinturas de Klimt, dos paisajes, Blumenwiese (Prado florido) y Colina boscosa en Unterach en el Attersee –estimados en 70 y 80 millones de dólares respectivamente– y el verdadero plato fuerte, una de esas piezas que rara vez aparecen en el mercado, un retrato de cuerpo entero de Elisabeth Lederer (estimado en más de 150 millones de dólares).
Como publicamos antes de esta venta, existía cierta incógnita acerca de si Sotheby’s sería capaz de encontrar a alguien que asegurase la pieza mediante un guarantee –que podría quedarse con ella por un precio reducido si no se vendiese y que compartiría las ganancias con la casa si esta se adjudicaba– que ha pasado a un completo segundo plano después de la licitación.
Esto es porque sucedió lo que ya no ocurre tantas veces con los lotes más caros: hubo una encarnizada lucha de pujas (a diferencia de la solitaria oferta por el retrete de oro de Cattelan, pero esa es otra historia). Más de 20 minutos en los que se pasó de los 130 millones de dólares con los que se abrieron las ofertas a los 205 millones de dólares (236,3 millones con las tasas y, aproximadamente, 205 millones de euros). En algunos momentos las pujas escalaron rápidamente de cinco en cinco millones, en otros, el subastador, Oliver Barker –presidente de Sotheby’s Europa–, tuvo que sudar para que subiesen de uno en uno.
Todo esto hasta que pudo hacer sonar el martillo y anunciar triunfalmente que el retrato de Klimt se convertía en el récord del autor, en la obra más cara vendida por Sotheby’s y en la pieza de arte moderno de mayor valor adjudicada en subasta (una puntualización necesaria porque seguimos lejos de alcanzar al Salvator, la luz al final del túnel de los maestros antiguos).
La emoción se palpaba en el ambiente, la casa de subastas sabía que con este resultado se convertía en la ganadora de toda la temporada –su competidora no podrá hacerle sombra con las ventas que ya están anunciadas– y que eso supone un retorno en el número y la calidad de las futuras consignaciones.
Viendo la retransmisión de la venta, Barker ofreció a los entusiastas de las subastas una dosis de la teatralidad que las caracteriza, mientras se agazapaba como un gran felino al borde de su atril hacia cada mano levantada.
Y estas fueron bastantes, múltiples teléfonos y otros tantos pujadores sentados en la sala. Incluso al final quedaron cinco interesados que no pudieron seguir el ritmo al ganador (cuya identidad se desconoce).
Después de semejante maratón –casi– podemos pasar por alto que, aunque las otras dos escenas también encontraron comprador, lo hicieron por debajo de sus estimaciones: Blumenwiese (Prado florido) solo alcanzó 83 millones después de sumar las tasas, y Colina boscosa en Unterach en el Attersee se quedó corto –63 millones– incluso al incluirlas.
Algo probablemente insignificante en una venta de guante blanco –se adjudicaron todos los lotes– que insufla vida –y esperanza– a un mercado algo renqueante después del reajuste que lleva sucediendo en los últimos meses. Aún es pronto para cantar victoria, habrá que esperar a ver cómo se desarrolla el resto de la temporada y, sobre todo, si se invierte la tendencia de despidos y cierres en el sector (a nivel internacional).





