Arcimboldo reina en Fernando Durán (y no está solo)
La sala de la calle Velázquez ha presentado un catálogo de obras extraordinarias, tanto en pintura antigua como en contemporánea, que el resplandeciente cuadro de Arcimboldo no debe eclipsar.
Cuesta creer, cuando se la tiene delante, que uno esté viendo una obra como El Fuego de Arcimboldo (y taller) a la venta en una de nuestras casas de subastas patrias. Son deslumbrantes, tanto la pintura en sí como la circunstancia. Pero esto no puede impedirnos girar la mirada tanto a un lado como al otro de esta destacada obra, porque haciéndolo descubriremos una magnífica selección de pintura en la que nos merecerá la pena recrearnos. Hagámoslo ahora.
Me gustaría comenzar con un lote de calidad museo, expresión muy intencionada porque espero que ese sea su destino: San Joaquín y Santa Ana (O/L, 108 x 40 cm cada uno, lote 804), pareja de óleos de Alonso Cano que perteneció a uno de los encargos más importantes en su primera etapa: los tres retablos para la Iglesia de San Alberto, de hacia 1628. Con este importante conjunto, Cano afianzó su prestigio como artista polifacético, actuando como arquitecto de retablos, escultor y pintor. Hoy desmantelados y con sus obras reubicadas en otras iglesias y en el Museo del Prado y el Museo de Bellas Artes de Sevilla, el lote que nos ocupa perteneció a uno de estos retablos y da muestra de su extraordinaria calidad. Esta pareja llegó a formar parte de la colección personal del rey Louis Philippe, expuesta en la célebre Galería Española del Museo del Louvre. Tras la muerte del monarca, la colección viajó a Londres, donde fue subastada en Christie’s en 1853, en uno de los acontecimientos del mercado del arte más importantes del siglo XIX.
A partir de este momento, San Joaquín y Santa Ana realizaron un periplo por varias colecciones británicas y alemanas, que termina hoy en la sala de Fernando Durán. Cómo seguirá esta historia es una incógnita que quedará en el aire hasta, al menos, el próximo 21 de octubre. Su precio de salida es 60.000 euros; su valor artístico no es cuantificable.
Las siete obras de misericordia (O/T, 130 x 172 cm, lote 803), de Hieronymus Francken II, es otra de las obras de referencia en esta venta. La conocida saga de los Francken fue extensa en miembros y prolífica en producción; no todo lo que vemos de ellos tiene la elevada calidad de la pintura que tenemos delante en este momento. Debió ser encargada por un miembro importante de la élite española que actuaba en la corte de la gobernadora Isabel Clara Eugenia y el pintor volcó en ella su mejor hacer. Siendo una escena religiosa, la presencia de la torre de la catedral de Amberes subraya el carácter católico que su comitente quería resaltar en Flandes, como territorio de frontera con el luteranismo. La pintura es un compendio de figuras extraordinariamente bien representadas (la pareja de niños que centra la composición, el tullido delante de ellos, el desnudo femenino en segundo plano), de recursos de perspectiva y de variedad de texturas, especialmente en los textiles. Sale en 90.000 euros.
Otra pintura flamenca destacable pertenece a la mano del célebre Frans Snyders: Despensa (O/L, 105 x 140 cm, lote 797) es una buena muestra del saber hacer del pintor de bodegones que fue discípulo de Pieter Brueghel el Joven y colaborador de Rubens. Impresionante la representación de las plumas de las aves, magnífico el cesto de frutas, genial la vivacidad del perro. Podrá adquirirse a partir de 27.000 euros.
Siguiendo en Flandes, un muy buen Retrato de Isabel Clara Eugenia (O/L, 103 x 83 cm, lote 799), del taller de Anton Van Dyck, muestra a la archiduquesa de tres cuartos con el hábito de las clarisas que adoptó como vestimenta al enviudar. Obra destinada a actuar como retrato oficial en alguna institución o en una corte europea, su calidad general resalta especialmente en la toquilla de pecho. El Museo del Prado no posee una obra de tanta calidad en esta tipología de retrato de Isabel Clara Eugenia; usted puede hacerlo, sale en 20.000 euros, ahí lo dejo.
No lo demoremos más, tratemos ahora sobre El Fuego (O/L, 78,7 x 60 cm, lote 801), ¿de Arcimboldo en persona?, ¿de su taller únicamente? En mi humilde y en absoluto considerable opinión, de ambos. Así lo indica también el catálogo de Fernando Durán: obra de Giuseppe Arcimboldo y taller. Esto ya es mucho, pensar que las manos del maestro intervinieron en la realización de este busto, compuesto por elementos relacionados con el fuego y cuyo simbolismo ensalzaba a quien lo pagaba: la casa de Habsburgo.
Como decía, todo esto es mucho. Es bellísimo: la materialidad de los elementos, la vivacidad de las llamas, la armonía de la composición… hasta el marco con que se presenta, original del XVI y reacondicionado para esta obra, puede ser tildado de arte. Es rarísimo: ¿cuántas obras encabezadas por el apellido Arcimboldo vemos en subasta? ¡Y menos en España! Paseando por TEFAF el pasado marzo tampoco vi ninguna. Su producción conocida es escasa, solo unas veinte pinturas se consideran de su mano actualmente; con sus ciento cincuenta dibujos podemos ampliar el corpus de su obra. Aparte de estas, entre cuarenta y sesenta pueden ser las que realizó su taller, algunas con intervención del maestro, y que aún se conservan. En este último grupo entraría la obra de la que hablamos. Aún más, es trascendente, lo es en varios sentidos. Por un lado, podríamos incorporarla a un estilo artístico no oficializado, el del arte inquietante, el del enigma por descifrar; contemplándolo, la mente nos lleva a territorios poco transitados en lo cotidiano (mucho menos en el siglo XVI). Y por otro lado, este sí implacablemente oficial, es históricamente relevante, remite a la corte de los Habsburgo, a sus regalos diplomáticos y a sus cámaras de maravillas. Tenerla cerca es casi poder tocar con los dedos el gusto más refinado de su tiempo. Su precio de salida es de 1.500.000 euros, tiene permiso de exportación vigente, máxima expectación por lo que pueda pasar el próximo día 21 de octubre.
No hemos terminado todavía, el arte contemporáneo tiene aún mucho que decir en esta subasta. Lo hará antes, el día 19 de octubre. Comenzamos con Sin título (Pintura plateada sobre papel serigráfico y fotográfico en díptico, con marco de la artista, 197 x 81,5 cm (con marco), lote 71), de Cristina Iglesias. Realizada en 1985, justo antes de la consagración internacional de la artista tras participar en el Pabellón Español en la Bienal de Venecia. En esta época Iglesias usaba el marco como estructura arquitectónica parte de la obra, ya se perfilaba su interés por la obra en el espacio. Esta es una pieza única en esta variación y su precio inicial son 25.000 euros.
De Luis Feito, Pintura nº 469 (O/L, 114 x 146 cm, lote 76), firmada, titulada y fechada en 1964, de buen tamaño, sale en 40.000 euros.
Le seguirá un fabuloso Fernando Zóbel de 1974, La Vista XVII (O/L, 80 x 80 cm, lote 77), título que ya anticipa su intención paisajística. Alfonso de la Torre, en el catálogo razonado del artista, apunta para esta pintura: Obra pintada en Cuenca el 26 de agosto de 1974» con la anotación en el cuaderno del artista: El Júcar abajo. Las obras de los años 70 en buen estado, con referencias en cuaderno y catálogo razonado, suelen superar con holgura los 100.000 €, como fue el caso de La vista XIX, de la misma serie, vendida en esta misma sala en 2025 por 225.000 euros (ver). Los 95.000 euros que se piden son, en principio, bastante prudentes.
Un peso pesado en esta venta será, sin duda, Miquel Barceló. Se presenta una obra de sus emblemáticas series de pinturas monumentales de los 90, de las que se rematan en Londres o París alrededor de los 500.000 euros (ver). Le Petit Chevaux (131 x 197 x 14 cm, lote 88) es un óleo y materia sobre lienzo modulado con malla metálica en bastidor, esto es, la experimentación espacial llevada al límite en la obra de Barceló. Con etiqueta de la galería de referencia del pintor, Galerie Bischofberger de Zúrich, su precio de salida será acorde a su importancia: 360.000 euros.
No quiero despedirme sin reseñar Sin título (O/L, medidas variables, lote 91), conjunto de 26 pequeños óleos de Miguel Ángel Campano que componen un políptico, el cual fue expuesto en el monográfico Miguel Ángel Campano. D’Après, que se realizó en el MNCARS en 2019-2020. Obra muy del gusto del interiorismo actual, fácilmente se venderá por su precio inicial de 27.500 euros.
José Aniorte @newconnoisseur









