De tabla del siglo XIX a obra maestra del XIII: el tapado que más duele a Italia
Las autoridades italianas se despiden definitivamente del último de los tesoros patrios aparecidos en su mercado, una Virgen con el Niño del Maestro del Baptisterio de Parma considerada inicialmente de escuela florentina y fechada en 1850 a la que concedió el permiso de exportación. Tras seis años de litigios, se ve obligada a renunciar para siempre a ella.
Podría haber sido el descubrimiento del decenio, pero se ha convertido en la peor pesadilla del Ministerio de Alessandro Giuli. La obra, que salió de territorio italiano como Madonna col Bambino de un autor desconocido del siglo XIX, aterrizó en Christie’s Londres años después como obra maestra del XIII.
Un caso más de tapado que, sin embargo, ha sacado los colores a las autoridades del país vecino. Concedieron el permiso de exportación a la pieza, podríamos decir que por negligencia o error, y se han tirado más de un lustro tratando de enmendarlo. Sin mucho éxito, por cierto.
Esta misma semana hemos sabido que el Consejo de Estado al que habían apelado para revocar el permiso de exportación y tratar de solicitar el regreso de la tabla, ha fallado a favor de los compradores. Es decir, la corporación suiza que la adquirió legítimamente en 2019. Primero, porque no se ha demostrado que hubiese mala fe por su parte a la hora de tramitar los papeles de salida de la pieza; y segundo, porque el intento de retroceder el permiso de exportación del Estado se hizo dos años después de concederlo (hay un plazo de 12 meses para la subsanación de errores).
Para entender el caso, es necesario echar la vista atrás seis años y regresar a aquella subasta celebrada en Pandolfini, donde la escena de reminiscencias bizantinas salía atribuida a escuela florentina. Una inscripción en el reverso indicaba un nombre y una fecha de ejecución bien claros: “Dipinta da Alfonso Martorelli Fiori, in Bologna. Anno 1850”.
El lote se adjudicó por 37.391,90 euros a unos compradores extranjeros. Si estos supieron ver la mano maestra del artista medieval o fue puro azar, es algo que no sabemos. La cuestión es que utilizaron esa misma inscripción en los papeles para solicitar el permiso de exportación oportuno, ya que querían sacar la tabla fuera del país. El funcionario al que le tocó valorarla, juzgó la pieza en un contexto moderno y, si bien consideró su relevancia devocional –estaba inspirada en un icono muy querido por los italianos que es la Virgen de san Lucas–, terminó por considerarla «obra modesta».
La sorpresa vino cuando, en 2022, ese mismo lote se ofreció en Christie’s Londres con una atribución completamente diferente. Al parecer se había restaurado y, durante los trabajos de retirada de barnices y recuperación de pigmentos originales, se había descubierto un detalle de calado: la fecha del reverso no era en realidad 1850 sino 1350. Aquello fue el punto de partida para estudiar de nuevo la pieza, ya desde un contexto más clásico, algo que dio sus frutos rápido.
Finalmente, resultó que ni del siglo XIX ni del XIV, la obra era del Maestro del Baptisterio de Parma, autor activo en esa ciudad en el entorno del 1250. El experto en pintura medieval Miklos Boskovits ya había publicado esa propuesta de autoría en un artículo de 1988, atribución que fue ratificada por Daniela Benati en el año 2000 y, más recientemente, por Maria Laura Tomea Gavazzoli en 2008.
Esa es la razón por la que la subasta internacional presumía de obra maestra, una rareza inédita que escasamente se presenta en venta pública una vez en la vida. Quizá por eso, el Estado italiano se atrevió a paralizar la subasta y revocar el permiso de exportación, en un acto desesperado por recuperar el cuadro y analizarlo a fondo.
Pero el daño ya estaba hecho. Los dueños suizos denunciaron abuso de autoridad por parte del Gobierno del país vecino, defendiendo que habían seguido los procedimientos legales y cumplido con todos los requisitos. Reclamaciones que dieron su fruto, porque los jueces les han dado la razón, hace unas semanas, por segunda vez. El último intento de las autoridades italianas por retener la tabla se escapa por el desagüe. ¿Tratarán de adquirirla, cuando vuelva a ofrecerse en subasta? Quien sabe si no están negociando ya una compra en secreto.
