Piezas arqueológicas de la Edad de Hierro en Ansorena

Piezas arqueológicas de la Edad de Hierro en Ansorena

Proceden de la cultura castrexa de los siglos V-I a. C

La próxima subasta de Ansorena los días 12,13 y 14 de mayo ofrece como lote más destacado un conjunto de piezas arqueológicas de la cultura castrexa formado por dos torques y un brazalete laminar en oro (núm. 1946) de la II Edad de Hierro- entre los siglos V-I a.C-, procedentes de una colección particular gallega por el que solicitan 195.000 €.

Los torques representan la máxima expresión de la orfebrería castrexa desarrollada en el noroeste de la península ibérica durante la Edad de Hierro (siglos V-I a.C). Estas piezas consisten en collares rígidos y abiertos, elaborados fundamentalmente en oro de alta calidad. Su función principal trascendía lo ornamental, actuando como un distintivo de rango social y prestigio político-militar dentro de la jerarquía tribal.

Desde el punto de vista técnico evolucionaron hacia una gran complejidad en su manufactura llegando a emplear técnicas de filigrana, granulado y repujado.

Su estructura característica consiste en una varilla central, lisa o sogueada, rematada en sus extremos por terminales de gran volumen. Estos remates, con frecuencia en forma de «doble escocia» o periformes, pueden estar decorados con motivos geométricos y simbólicos.

Lote 1496. Dos torques y un brazalete laminar en oro de la II Edad de Hierro de la cultura castrexa (siglos V-I a.C). Salida: 195.000 €
Lote 1496. Dos torques y un brazalete laminar en oro de la II Edad de Hierro de la cultura castrexa (siglos V-I a.C). Salida: 195.000 €

Los estudios arqueológicos apuntan a un significado sagrado de estos collares pues en ocasiones son demasiado pesados para llevarlos puestos y muchos aparecieron escondidos o enterrados.

En realidad, podrían servir como ofrendas a los dioses o como una forma de guardar la riqueza de las familias más poderosas. El torque es, sin duda, el símbolo más importante para entender el poder y las creencias de la gente que vivía en noroeste de la Península Ibérica.

En artes decorativas sobresale la escultura de los siglos XVI y XVII como la figura de San Juan Bautista (núm. 263) realizada por BARTOLOMÉ HÉRNANDEZ (activo en Segovia entre 1524-1565) tallada en madera policromada y dorada de 121 cm que se ofrece en 6.000 €. La obra más conocida de este artista es la sillería de coro tallada para el Monasterio de Santa Maria del Parral y hoy conservada en la Iglesia de San Francisco El Grande de Madrid y el Museo Arqueológico Nacional.

También destaca la imagen de la Inmaculada Concepción (núm. 264) atribuida a PEDRO DE MENA (Granada 1628/Málaga 1688) en madera tallada, estucada, policromada y dorada a la venta en 6.000 €; y una Virgen con Niño de finales del siglo XVI en terracota policromada y dorada (núm. 265) a la venta en 4.500 €.

Lote 263. San Juan Bautista. figura realizada por BARTOLOMÉ HÉRNANDEZ (activo en Segovia entre 1524-1565) tallada en madera policromada y dorada. Salida: 6.000 €
Lote 264. Inmaculada Concepción atribuida a PEDRO DE MENA (Granada 1628/Málaga 1688) en madera tallada, estucada, policromada y dorada. Remate: 14.000 €
Lote 299. Pareja de escudos de parada según el modelo de Eliseus Libaerts de 1564 en plata repujada con marcas apócrifas. Remate: 13.000 €

En platería muestran varios lotes interesantes destacando por su presencia la pareja de escudos de parada (núm. 299) según el modelo de Eliseus Libaerts de 1564 en plata repujada con marcas apócrifas con un precio de salida de 13.000 €.

Muestra un esquema con semejanzas al escudo que fue realizado en Amberes para la coronación de Maximiliano II y fue botín en 1648 en el saqueo de Praga por Suecia, también denominado hoy «escudo de Skokloster». Noemí Marín