Dalí y otros maestros europeos de la escultura del siglo XX en Setdart
Mañana Setdart organiza una subasta con más de 100 lotes de maestros europeos de la escultura procedentes de una colección privada, entre los que destaca una monumental escultura de Salvador Dalí, de 1974, el Cristo de San Juan de la Cruz, más buenos ejemplos de Bourdelle, Jean Coen, Luisa Granero, Lebrun, Josep Thorak. Josef Mülner, Fritz Klimsch y Max Le Verrier, entre otros creadores.
Cristo de San Juan de la Cruz, realizada por Salvador Dalí (Figueras, 1904-1989) en 1974, es una escultura monumental dentro de la producción escultórica del genio de Figueras. Y lo es porque supone ambición y singularidad en la iconografía mística que él desarrolló. Dalí muy probablemente se inspiró en el dibujo visionario de San Juan de la Cruz, que en 1951 reinterpretó con su fuerza habitual en un óleo de 1951. 23 años después fue capaz de concebir esta versión escultórica para conferir una nueva versión de la Crucifixión.
En esta representación tan innovadora Cristo está suspendido en el vacío, sin cruz. No tiene apenas soporte físico convencional y su elevación hace que los que contemplamos la obra nos veamos llevados a una dimensión universal y elevados a una dimensión cósmica y universal. Dalí supo dotar de un modelado refinado que revela la anatomía perfilada del modelo, que está sostenido con un clavo único que emerge de una base piramidal. No hay en esa escultura excesivo dramatismo y en ese estilizado cuerpo hay un eco preciso del Cristo de Velázquez, maestro clásico al que Dalí supo homenajear desde una perspectiva contemporánea.
Contemplar la pieza y fijar la mirada en la cara de Cristo supone para quien la observa un notable impacto visual. Según Nicolas Descharnes, esta obra debe considerarse una de las creaciones más importantes dentro del corpus escultórico de Dalí. En ella, el artista de Figueras condensa algunas de sus constantes esenciales: la fusión entre misticismo y ciencia, la reinterpretación de la tradición y la voluntad de trascender los límites físicos de la representación. La escultura pertenece a una edición muy limitada de 8 ejemplares, además de 4 pruebas de artista, lo que refuerza su exclusividad en el mercado. Y parte de 500.000 €, aunque Setdart estima que podría llegar a una horquilla de entre 800.000 y un millón de euros.
Dentro de la selección de esculturas que salen a subasta mañana en Setdart la figura femenina ocupa un amplio espacio dentro de los creadores europeos. Uno de los casos más relevantes con sus tres esculturas es el de Luisa Granero (Barcelona, 1924-2012), formada en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi. Fue además la primera catedrática de escultura y académica de Bellas Artes de Madrid, Barcelona y Sevilla. Las piezas de Granero giran en torno a su modo de concebir lo femenino.
En el lote 9, Figura (1925) en bronce verde patinado, Luisa Granero modela a una joven en actitud introspectiva, caminando lentamente hacia el frente mientras mantiene las manos a la espalda. Granero logra transformar la solidez del bronce con rasgos de suavidad y lirismo, hasta alcanzar un equilibrio entre el sentido de lo monumental que conjuga con ese tono de intimidad y contención que emana de la obra.
Hay en el modelado de Granero no solo una gran pericia técnica, con esa síntesis de volúmenes redondeados que enlazan con la tradición mediterránea pero también con la modernidad escultórica de la primera parte del siglo XX. En esta forma femenina destaca un lenguaje maduro y eso convierte a esta obra, que parte de 10.000 € y se estima que pueda llegar a 22.000 €, en una buena oportunidad de adquisición por su sobriedad y elegancia.
En otras dos esculturas de Luisa Granero, el bronce Ensueño y el mármol Rest, que parten de 6.000 y 8.000 €, respectivamente, aunque pueden llegar a 11.000 y 16.000 €, la creadora barcelonesa vuelve a poner de manifiesto su esencialidad para reflejar la modernidad mediterránea del siglo XX: un modo de concebir la un modo de plasmar su versatilidad que combina solidez constructiva, sensibilidad táctil y un profundo sentido humanista.
Dentro de la presencia de otros escultores europeos conviene mencionar a Charles Despiau. Bourdelle, Jean de Coen, Max Le Verrier, o los centroeuropeos Arno Breker, y sobre todo Josef Thorak y Fritz Klimsch, de los que comentamos algunas de sus obras.
De Fritz Klimsch (Frankfurt,1870-Friburgo, 1960) los lotes 39 y 40. El primero titulado Nostalgia es un bronce que representa una figura femenina arrodillada, con los brazos cruzados y en una actitud de introspección, desprendiendo una armonía y cierta belleza clásica. Fue una obra de madurez que expresa aspectos íntimos. Parte de 8.000 € y podría llegar a 15.000€. El segundo lote del artista alemán es una mujer en cuclillas con la mano derecha sujetada al suelo en un perfecto equilibrio clásico.
El otro escultor es Josef Thorak (Salzburgo, 1889-Hartmannsberg Castle, 1952) de quien se subasta una escultura en mármol, titulada Das Licht (1944), cuyo precio de salida es 80.000 € y que puede llegar hasta los 130.000-150.000 €.
Tallada en mármol, la escultura es monumental en altura, un rasgo distintivo del “gigantismo” arquitectónico de Thorak, concebido para dominar el espacio que ocupa. Aúna neoclasicismo y expresionismo, pero con rasgos anatómicos idealizados con un lenguaje no verbal que desprende emoción y cierta épica, dentro de su dominio de la escala y su inclinación a la escultura de la Antigüedad.




