El Salón de Arte Moderno y CAN Madrid, las otras ferias de la Semana del Arte
Desde hace años estas fechas en la capital no solo las protagoniza ARCO, la pionera de las ferias nacionales. En esta ocasión, destacamos dos alternativas que complementan la oferta cultural (y de mercado). El Salón de Arte Moderno (SAM) por un lado, que mira a las vanguardias de principios del siglo XX, y CAN Madrid –la recién rebautizada Urvanity– que se ocupa del contemporáneo más rabioso. que mira a las vanguardias, y Dos de las ferias más relevantes en la Semana del Arte de Madrid quizás sean el Salón de Arte Moderno (SAM) y la de Arte Contemporánea Ahora (CAN). La primera ha elegido el Salón de Baile del Círculo de Bellas Arte para reunir a 22 galerías de varias ciudades españolas, mientras que CAN vuelve con una carpa más grande que nunca al Matadero de Madrid.
Si el año pasado el SAM, que dirige Jorge Alcolea, se celebró en la Fundación Carlos de Amberes, en la novena edición lo hace en el Círculo de Bellas Artes, que ahora conmemora su primer centenario en el epicentro de la cultura madrileña de las últimas décadas. Además, junto a las 22 galerías seleccionadas se ha incluido una exposición homenaje a Fernando Botero.
Son más de 500 piezas de diferentes disciplinas, aunque prima la pintura, pero con algunos buenos ejemplos de arqueología, libros, joyas, mobiliario y tapices. La mayoría de las galerías proceden de Madrid, seguido de Barcelona, Valencia, Bilbao, Menorca o Cuenca. En el recorrido por el Salón de Baile encontramos piezas de Antonio López, Sam Francis, Hernández Pijuan, Matisse, Miró, Picasso, Regoyos, Rivera o Tàpies, entre otros.
Uno de los stand más transversales quizá sea el de J. Bagot, una galería barcelonesa que está exhibiendo piezas de estatuaria clásica grecorromana, una máscara del Antiguo Egipto en buen estado de conservación; y una selección de pintura del siglo XX, entre los que destacan un retrato de Anna Ajmátova, pintado por Olga Sacharoff en 1921; varias composiciones de Joan Miró de los años 30, como ese exquisito pastel de 1934; algunos dibujos y aguadas de Picasso de la primera década del siglo XX con esa pasión por los acróbatas y otra de un perfil de Dora Maar de 1941; Lurra 10, una chamota modelada por Eduardo Chillida en 1977; una tinta china de Marc Chagall; y sobre todo una Estatua thoracata de emperador Romana, del reinado de Domiciano, 81-96 d.C., modelada fen mármol, que revela un gran equilibrio aunque también una idealización anatómica contenida en su expresividad o un grupo escultórico de la diosa Afrodita y su hijo Eros del período helenístico procedente de una colección francesa.
En el recorrido encontramos obras de gran valor artístico como Tête de femme (1942) de Henri Matisse, un dibujo que refuerza su magisterio por la pureza de las líneas, que se expone en la Galería David Cervelló; Personnages dans une auberge espagnole de Pablo Picasso, un carboncillo del genio malagueño cuando solo tenía 17 años pero donde ya tenía una gran destreza, y que ahora ofrece la Galería Jorge Alcolea; Cumbre (1975) de José Guerrero, una obra donde el lenguaje cromático del pintor granadino alcanza una intensidad excepcional y que ahora lo exhibe la Galería Benlliure; Mesa cerca de Tomelloso, 1959, de Antonio López, en la que ya demuestra una gran madurez en su lenguaje con su raíz manchega y apunta su vena más intimista; o un tapiz como Courbe Grise, tejido entre 1970 y 1972 por los Pinton Frères, que condensa el simultaneísmo de Sonia Delaunay.
Otra de las ferias que acompañan esta semana a ARCO –y que es una de las que más ha crecido en los últimos años– es CAN Madrid. Anteriormente conocida como Urvanity, la fundó Sergio Sancho hace 10 años con la intención de dar cabida a los artistas que no estaban representados en otras citas. Ahora, una década después, con sede en Matadero y más participantes que nunca –son más de 50– es una de las ferias más importantes de la semana. Este 2026, además, suma un enfoque especial en el diseño, donde destaca la participación de Kave Home con un proyecto comisariado centrado en la cultura mediterránea vista a través del arte.
Siguiendo su tradición de arte urbano, CAN ha llevado al exterior de su carpa en la plaza de Matadero la escultura hinchable Winter Cut del artista japonés Yutaro Inagaki.
Entre las galerías participantes, vuelven algunas de las habituales, como VETA by Fer Francés, Yusto Giner, Herrero de Tejada o Llamazares. Pero también hay una sección dedicada a jóvenes galeristas que participan por primera vez, como Ventura Project o Lapislázuli Gallery. Por su parte, el entorno internacional también está bien representado con Colombo’s Gallery de Milán, las galerías Matter y Akiinove de Tokio, Soho Revue de Londres, Galería Enlace de Lima o Inigo Sesma de París.
Esta mayor proyección, tanto en espacio expositivo, como geográfica –no en vano es su edición más global–, y temática, se demuestra en la variedad de técnicas e intereses de los artistas presentes, como Miju Lee, Manuel Franquelo-Giner, María Ossagón, Cesc Abad, Kela Koto, Hugo Alonso o Fernando Barrios Benavides.
La que tiene fama de ser de las ferias en las que mejores ventas se hacen –y que los coleccionistas más disfrutan– ha empezado con buen pie con adquisiciones desde esta misma mañana y seguro que habrá muchos más puntos rojos cuando eche el cierre el domingo.




