El Estado compra los retratos de los marqueses de Astorga en Ansorena
Ejerció el derecho de tanteo sobre las esculturas de Juan Chaéz en 46.000 €
Como anunciamos en nuestro artículo de previos (ver), la última subasta de Ansorena de artes decorativas presentaba una serie objetos muy interesantes procedentes de la colección del conde de Altamira y marqués de Astorga entre los que destacaba el dúo núm. 237 realizado en 1795 por JUAN CHÁEZ (Málaga, h. 1750 – Madrid, h. 1809) y que finalmente compró el Estado mediante derecho de tanteo en 46.000 € con destino al Museo Nacional del Prado.
Las figuras estaban realizadas en madera y escayola policromada con aplicaciones textiles y decoraciones puntuales en oro siendo una excepcional representación de D. Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán (Madrid, 1756-1816) y su segunda esposa Dña. María Ignacia Álvarez de Toledo, quien fuera uno de los hombres más poderosos durante el reinado de Carlos III y Carlos IV.
El escultor Juan Cháez se caracterizó por el modelado con gran maestría de pequeñas figuras de barro tan de moda en la época.
Algo desconcertante fue lo acontecido en el lote 283, una mesa neoclásica firmada por el ebanista italiano FRANCESCO ABBIATI (Mandelo, Italia 2º mita del siglo XVIII). Este mueble con marquetería de diferentes maderas de gran calidad, sobresaliente procedencia y uno de los escasos ejemplos firmados por el maestro no encontró comprador en los 20.000 € solicitados. Dadas sus características apuntaba a una venta segura en mercado internacional en donde ya se habían logrado importantes remates como los 60.000 $ en los que finalizó en Christie´s N.Y un tablero de mesa, firmado; o los 50.000 GBP aportados en la misma casa en el año 2015 por el escritorio atribuido a este artista.
La destacada pareja de scagliolas italianas del siglo XIX (núm. 239) con escenas de paisajes portuarios y arquitecturas firmadas en el ángulo inferior derecho ascendió su precio inicial de 3.000 € para finalizar en 4.600 €.
La lámpara núm. 278 igualmente mencionada con marca de Madrid, Villa y Corte, de la Real Fábrica de platería Antonio Martínez de 1830 finalizó en 3.800 € desde los 2.400 € iniciales.
Presentaban lotes realmente atractivos por sus precios de salida que no pasaron desapercibidos como los bronces de HENRI PICARD (Francia 1840-1890) de lo que la pareja de jardineras núm. 422 que se remataron en 4.400 € desde los 1.400 € marcados; la pareja de centros núm 423 que logró 2.600 € desde los 600 € de salida, y la pareja de bases núm. 424 vendida en 1.100 €.
El delicado joyero vitrina Napoleón III al que hicimos referencia (núm. 414) en bronce dorado y decoración de pinturas bajo cristal, finalizó en 3.000 € desde los 600 € requeridos, y el relicario virreinal del siglo XVIII (núm. 951) de óleo y enconchado, con importante marco de filigrana de plata, consiguió el precio marcado 1.900 €.
Finalizamos destacando la compra del Estado en la subasta de joyas de nada menos que seis relojes (núm. 1623, 1653, 1696,1721,1722,1754), en donde el máximo protagonista fue el núm. 1721 por la fuerte subida de su precio de salida de 1.000 € hasta lograr bajar el martillo en 16.000 €. No era para menos pues este reloj de bolsillo de metal plateado del siglo XVI estaba firmado por RANDOLFE BULL, relojero miembro de la Compañía de Orfebres desde alrededor de 1580. Relojero de la reina Isabel I de Inglaterra en 1591se convirtió en 1617 en guardián del reloj del Palacio de Westminster (Inglaterra) hasta su fallecimiento. N.M.A






