Ayer y hoy: los universos de Alicia en CaixaForum Madrid

Ayer y hoy: los universos de Alicia en CaixaForum Madrid

Desde hoy y hasta el 3 de agosto CaixaForum Madrid presenta un original proyecto expositivo: Los mundos de Alicia. Soñar el país de las maravillas, una muestra ambiciosa con cerca de 300 objetos y obras de arte en un viaje en torno a esta heroína moderna creada con el pseudónimo de Lewis Carroll, pero que en realidad correspondía al matemático, filósofo y reverendo Charles L. Dogson y que forjó con su gran capacidad inventiva todo el universo de Alicia en la década de los 60 del siglo XIX. Ahora la Fundación ‘la Caixa’, en colaboración con el Victoria & Albert Museum, nos invita a realizar un viaje hacia ese pasado desde la contemporaneidad de cómo los dos libros de Carroll irradiaron su influencia en diversas disciplinas artísticas durante más de siglo y medio.

Comisariada por la conservadora senior de Teatro y Performance del Victoria & Albert Museum de Londres, Kate Bailey, que estuvo acompañada por Isabel Fuentes, directora de CaixaForum Madrid, la muestra ofrece una amplia perspectiva sobre el impacto y la influencia de esta obra victoriana, un fenómeno cultural en cuanto a su alcance y una fuente de inspiración para las mentes más creativas. Su protagonista, Alicia, es una heroína moderna, una rebelde empujada por la curiosidad y el desafío a la lógica que se enfrenta con valentía a un mundo tan fantástico como absurdo.

En la presentación Isabel Fuentes, directora de CaixaForum Madrid, dijo que esta exposición es un metarrelato alrededor del personaje creado por Lewis Carroll, que se ha traducido a más de 170 lenguas y añadió que se han añadido a la exposición que se pudo ver en Londres más de 24 obras, procedentes de colecciones nacionales, internacionales y de particulares, junto al corpus principal que ha prestado el Victoria & Albert Museum.

Por su parte, Kate Bailey, comisaria y conservadora senior de Teatro y Performance del Victoria & Albert Museum, señaló que el alcance de este libro puede equipararse con la Biblia y las obras de Shakespeare y que muchas de los temas, filosofías y preguntas siguen siendo pertinentes para el mundo que vivimos. Y añadió que aunque el contexto es victoriano puede considerarse  internacional y concluyó diciendo que «la curiosidad de Alicia nos puede llevar a un mundo desconocido».

Alicia con un largo cuello, Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll. Ilustrado por John Tenniel. V&A National Art Library: signatura B.AA.CARL.AL.1866. © Victoria and Albert Museum, Londres.
La comisaria de la exposición Los mundos de Alicia. Soñar con el país de las maravillas, Kate Bailey y la directora de CaixaForum Madrid, Isabel Fuentes.© Fundación "la Caixa".

Aunque la inspiración parte del libro y por tanto la literatura tiene una gran peso en la muestra, pero es sobre todo la curiosidad  y ese mundo a través de diferentes formas artísticas en las que Alicia ha impregnado el cine, la fotografía, las artes plásticas, el diseño, la moda, la ciencia y el teatro como se desprende a través de la selección hecha entre las colecciones de arte y diseño del Victoria and Albert Museum, cuya creación, en plena era victoriana (1852), coincide prácticamente en el tiempo con la publicación del primer libro de Alicia.

Uno de los hitos de este proyecto expositivo probablemente sea el trabajo del escenógrafo y dramaturgo Ignasi Cristià, que con el diseño ha ayudado a que los visitantes durante el recorrido se conviertan en Alicia y seguir el viaje de la protagonista a través de los textos. Hay todo un equilibrio con los cambios de escala, color, los escenarios y formas en las diferentes salas para que seamos partícipes de un híbrido entre lo real y lo imaginario. En ellas se irán sucediendo escenas icónicas, como la caída a través de la madriguera del conejo, la fiesta del té del Sombrerero Loco, el lago de lágrimas y los naipes de la Reina de Corazones, entre otras. El objetivo es transportar al público de todas las edades a diferentes lugares de fantasía a través del tiempo, el espacio, el juego y la reflexión.

La comisaria sigue la estructura narrativa de los 12 capítulos de Alicia en el País de las Maravillas, aunque ha dividido la muestra en cinco secciones temáticas: La invención de Alicia; A través de la pantalla; Alicia, puerta a otros mundos; Alicia en escena; y Convertirse en Alicia. Todas esas secciones nos interpelan con preguntas sobre ese universo de invención y reflexión sobre el mundo que habitamos. De hecho en el inicio de la exposición hay una invitación a descender por la madriguera del conejo en un juego visual lleno de libros, lo que conecta después con un nuevo escenario que emula una biblioteca victoriana.

Fotografía de Alice Liddell como Santa Inés, realizada por Julia Margaret Cameron, copia a la albúmina, 1872. © Victoria and Albert Museum, London.

En la primera sección La invención de Alicia, se pueden ver imágenes de la biblioteca Christ Church de Oxford, cuyos espacios también han servido de inspiración para la saga de Harry Potter, así como fotografías, puzzles, juegos lógicos y objetos relativos a la fascinación sobre el mundo y la naturaleza para transportar a los visitantes al imaginario y el universo del creador.

También se incluyen bocetos del propio autor, además de algunos dibujos de las ilustraciones que John Tenniel creó para la publicación del libro y que reflejan los procesos creativos iniciales. Estos dibujos representan a algunos de los personajes de las historias, como el Conejo Blanco, la Reina de Corazones, el huevo antropomórfico Humpty Dumpty y la misma protagonista, que originalmente era morena, tanto en las ilustraciones iniciales como en la realidad de Alice Liddell. Fue Hollywood quien la transformó en rubia con películas desde 1931 y, en concreto, la película de Disney la fijó en el imaginario colectivo con su popular película, lanzada en 1951. En esta sección hay vitrinas con primeras ediciones de los libros, como la primera publicación de la novela en España con una traducción al catalán del poeta Josep Carner e ilustraciones de Lola Anglada, de 1927.

En la transición del primer ámbito al segundo, una proyección recuerda el lago  de lágrimas de Alicia. En A través de la pantalla se refleja el modo en que la historia impregnó por su tono y se hizo popular entre los cineastas. A principios del siglo XX, el cine comenzó a convertirse en la principal forma de entretenimiento popular y el nuevo medio permitió que Alicia llegara a un público más amplio.

Los estudios cinematográficos advirtieron el potencial comercial contenido en la historia de Carroll. Las adaptaciones de los libros de Alicia para la gran pantalla han dado lugar a algunas de las secuencias más espectaculares de la historia del cine, en las que se observan desde primitivos trucos de montaje hasta imágenes generadas por ordenador, ya en el siglo XXI.

La incorporación de Alicia a la pantalla ha creado un estereotipo para fijar la imagen en la que percibimos a la propia niña, así como en la difusión mundial de sus andanzas. El cine ha alimentado su mito y lo ha instalado para siempre en el imaginario colectivo.

Este espacio recupera la primera adaptación cinematográfica de Alicia, dirigida por Cecil Hepworth y Percy Stow y que se remonta a 1903, solo cinco años después de la muerte de Lewis Carroll. Con sus diez minutos de metraje, fue la película más larga producida hasta entonces en Gran Bretaña.

Una visitante admirando una de las instalaciones de la exposición de «Los mundos de Alicia. Soñar el país de las maravillas» en CaixaForum Madrid. © Fundación "la Caixa".
Alicia en el país de las maravillas, Una merienda de locos, Salvador Dalí, 1969, heliograbado con anotación.© Victoria and Albert Museum, Londres © Salvador Dalí, Fundació Gala-Salvador Dalí, VEGAP, Barcelona, 2024.

Walt Disney consolidó este icono con la película que más impacto cultural ha tenido en la conciencia de múltiples generaciones desde su estreno en 1951.  La amistad de Disney con Salvador Dalí potenció el contenido surrealista de las imágenes del filme. En esta sección también aparece la película que el cineasta Tim Burton estrenó en 2010 sobre una Alicia empoderada.

El ecuador de la muestra está centrado en Alicia, puerta a otros mundos, con todo el influjo que tuvo el personaje en la creación artística, musical y cultural popular: por un lado, el surgimiento del surrealismo en los años veinte; por otro, la década de los sesenta, con todas las transformaciones que trajo consigo.

Los temas más oscuros del país de las maravillas y del viaje al inconsciente que Alicia efectúa sedujeron a numerosos artistas vinculados al surrealismo; el rico material que proporcionaba el mundo fantástico de Carroll los ayudó en sus investigaciones en torno al mundo de los sueños, la distorsión de la percepción o los cruces entre realidad y ficción.

En ese recorrido recoge el testimonio de obras de arte sobre esta historia a cargo de artistas de la talla de Salvador Dalí, Max Ernst, Yayoi Kusama, Paula Rego, Aldous Huxley, además de Peter Blake, Edward Burra, Marion Adnams, John Craxton y Ralph Steadman, entre otros.

Alicia en escena toma como punto de partida al personaje para diferentes géneros escénicos en los que el país de las maravillas quizás sea un espacio para imaginar en el que todo es posible. El teatro, la música, la danza e incluso la parodia y la sátira política, sin dejar de mencionar la realidad virtual.

También revela que el concepto de país de las maravillas puede atravesar géneros diversos y presenta la historia como un texto político atemporal que facilita la crítica y la sátira de múltiples maneras. Por ejemplo, la obra de teatro Alice in Thunderland, estrenada en 1944; la ilustración Alice in Sunderland, de Martin Rowson, para el tabloide The Guardian sobre el Brexit; o bien otros más corroboran la utilización de los libros como una metáfora para entender las crisis políticas de los últimos años.

También se pueden contemplar algunos disfraces futurísticos del Conejo Blanco y Alicia elaborados expresamente para una obra en el National Theatre de Londres en 2015 y la Royal Opera House de Londres en 2011.

Por último Convertirse en Alicia,  gira en torno a las lecturas contemporáneas que presentan a la protagonista como un personaje actual, una exploradora armada para el siglo XXI. En este apartado se presenta moda contemporánea inspirada en los personajes del libro, obra de diseñadores internacionales, algunos aparecidos en Vogue y en desfiles de pasarela, que versionan estos trajes y los llevan a la moda del siglo XXI.

Destaca una selección de fotos de moda de Tim Walker y estilismos de Edward Enninful para el calendario Pirelli 2018 que tenían como objetivo actualizar el clásico de Carroll con un elenco formado por personas negras para reivindicar la diversidad.

Una reproducción de las ilustraciones de Lola Anglada en la exposición Los mundos de Alicia. Soñar el país de las maravillas.© Fundación "la Caixa".
La sala Lago de lágrimas de la exposición «Los mundos de Alicia. Soñar el país de las maravillas» en Caixaforum Madrid. © Fundación "la Caixa".