42.000 euros por el Martínez Abades en Goya

42.000 euros por el Martínez Abades en Goya

La venta de los siglos XIX y XX pasó sin especiales entusiasmos, destacando en cambio los buenos remates en pintura antigua de piezas de escuela y de Juan Conchillos.

 

Efectivamente, la venta más destacada de la tarde fue la del espectacular Barco hundido en la orilla (O/L, 114 x 198 cm; lote 76) del asturiano Juan Martínez Abades. Salía al mercado por 35.000 euros; en el artículo de previos comentamos que era una pieza de venta complicada por ese importe al haberse pintado con apenas 22 años; sin embargo, un coleccionista en sala y otro al teléfono fueron subiendo lentamente las pujas hasta adjudicarse nada menos que por 42.00 euros, cantidad nada despreciable dados los tiempos que corren.

 

Ligeramente anterior era el Retrato de joven de perfil (O/L, 61 x 49,5 cm; 73) realizado en 1878 por Francisco Miralles; con su característico trazo sugerente, subió también, de 1.500 a 2.250 euros. A mayor escala, la tabla con la Joven marroquí (35 x 28 cm; 94) de José Cruz Herrera se disparó de los 600 euros de la salida hasta adjudicarse por 2.200 euros, un precio más acorde con sus ventas aquí, pero lejos aún de las ventas en el extranjero donde su calidad es más apreciada…

 

Hablando del extranjero, por 6.000 euros se vendió la Aguadora (O/L, 61 x 51 cm; 92) de Adam Styka, y también por los 1.500 euros de la salida la acuarela de Fernando Zóbel, Sin título (19 x 28 cm; 123) fechada en París en 1980. Pero no hubo interesados en la pequeña India mexicana (Tm/papel, 38 x 28 cm; 98) de Diego Rivera, que se ofrecía por 25.000 euros; y, desgraciadamente, tampoco los hubo para los pequeños apuntes a lápiz de Francisco Pradilla (lotes 52 a 66).

 

La pintura antigua, como decíamos, sí obtuvo buenos y sorprendentes resultados. Por el tríptico sobre tabla con la Anunciación, Crucifixión y Sagrada Familia (34 x 11 cm laterales; 34 x 25 cm central; 21) de Anónimo flamenco del S. XVI se dieron 5.750 euros, una puja por encima de la salida; acto seguido, La dama de las cadenas de oro (O/L, 98 x 78 cm; 27A), de un seguidor de Antonio Moro con calidad más que evidente, se remató, también en sala, por la salida, 4.000 euros. Y el Retrato del Cardenal Infante, don Fernando de Austria (O/L, 208 x 115 cm; 33), de Escuela española del S.XVII, por 3.750 euros a un teléfono.

 

El plato fuerte llegó a los pocos minutos. Bodegón con aves y gatos (O/L, 115 x 165 cm; 38) del círculo de Francisco Barrera, Escuela española S. XVII, se disparó ante propios y extraños de los 3.500 hasta los 11.000 euros; probablemente la figura del niño sea un repinte posterior y una buena limpieza haga que la calidad general emerja. En esta misma línea, el Retrato de niña. Piedad, un año (O/L, 85 x 70 cm; 45) del valenciano Juan Conchillos sorprendió de nuevo al salir por 3.000 y rematarse nada menos que por 12.000 euros; fechado en 1684, la obra muestra a una niña, supuestamente de un año, vestida ricamente al modo cortesano, pintado con detalle cada uno de sus encajes y bordados.

 

Por la salida, se adjudicaron un buen San Antonio (O/L, 25 x 25 cm; 51) de Escuela italiana S. XVIII, por 4.500 euros, y una pareja de bodegones con calidad, anónimos mallorquines S. XVIII: Naturaleza muerta con fondo de paisaje y Cesta con manzanas delante de un paisaje (O/L, 74 x 112 cm c/u; 46 y 46A) por 1.200 y 1.300 euros, respectivamente. Buenas compras, sin duda. Daniel Díaz @Invertirenarte