La decisión de la Administración británica de no autorizar la exportación de un retrato del maestro neerlandés para impedir su venta en el extranjero supone un giro de timón en este país, que históricamente se ha caracterizado por defender la libre circulación de obras de arte. Las siguientes decisiones que adopte Londres sobre este tipo de solicitudes nos dirán si estamos ante una política más proteccionista o ante un caso aislado. TEXTO: Isaac Sastre de Diego.
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