Lyonel Feininger.”Gelmeroda VIII”. 1921. Óleo sobre lienzo. © Whitney Museum, Nueva York.© VEGAP, Madrid, 2017 .

Es la primera retrospectiva que se celebra en España de este artista, Lyonel Feininger, a quien algún crítico de arte le ha definido como “peculiar”. Un calificativo que abarca sus facetas de pintor, grabador, dibujante, caricaturista y pionero del cómic, a las que hay que añadir las de músico, fotógrafo e incluso constructor de trenes y juguetes. Y aún quedan las de autor polifacético, poliédrico y caleidoscópico que, con justicia, le dedicaron los directivos de la Fundación Juan March el día de la apertura de la exposición que lleva el nombre del artista. Se trata de un proyecto que no ha sido fácil de organizar, pues ha supuesto más de tres años de trabajo.

Lyonel Feininger. “Old Gables”. 1935. Tinta y acuarela sobre papel. Colección B. y J, Fels. ©VEGAP, Madrid, 2017.

La vinculación de Feininger con la música no fue circunstancial. A los 16 años sus padres, ambos de origen alemán y músicos afamados, le enviaron a Hamburgo para completar su formación musical. Pero el autor decidió cambiar el violín por los pinceles y debutó en las artes plásticas a través de un género entonces incipiente: la tira cómica. Aquello de que ‘quien mucho abarca poco aprieta’, en este caso, no se cumple. “Fue una gran figura, pero muy poco conocida en España; no porque no lo mereciera sino por falta de confianza”, mantienen sus organizadores.

Cerca de 400 obras, entre dibujos, acuarelas, partituras y obra gráfica presentes en las salas de la sede madrileña de la Juan March dan fe de lo que decimos. En la exposición hay préstamos del Museo Thyssen-Bornemisza –dos pinturas– y la Fundación Maphre (un dibujo).

Sus primeros cuadros recuerdan historietas, retratan escenas callejeras y personajes cuyos atributos caricaturiza hasta llegar a la abstracción. Su lenguaje es el cubismo figurativo basado en líneas rectas y planos fragmentados de color. Su primera exposición fue en Berlín, en 1917, aunque su obra era ya conocida desde los tiempos del Salón de los Independientes y lo fue más tras las muestras de los grupos expresionistas alemanes Die Brucke y Der Blaue Reiter (este último formado por sus buenos amigos Kandinsky, Klee, violinista como él, y Jawlensky).

Walter Gropius le invitó en 1919 a unirse a la Bauhaus junto con Klee, Kandinsky, Albers y Moholy-Nagy para dirigir el taller de grabado. Allí permaneció hasta la llegada de los nazis en 1932 al grito de “¡arte degenerado¡”. Finalmente, regresó unos años más tarde a los Estados Unidos, en donde residió hasta su muerte.

Abierta hasta el 28 de mayo de 2017.

Lyonel Feininger. “The Rainbow”. 1918.Tinta y acuarela sobre papel. © New York Museum of Modern Art (MoMA).

 

 

Lyonel Feininger. “Jachten”. 1929. Óleo sobre lienzo. Staatsgalerie Stuttgart.©bpk/ Staatsgalerie Stuttgart, VEGAP, Madrid, 2017.