En Mercado

La casa del Viso cierra su temporada con grandes remates de Joaquín Sorolla y Néstor, facturando cerca de 420.000 euros

La calidad de las obras ofrecidas y las importantes subidas en la mayor parte de los lotes importantes hicieron que Segre facturase ayer esa cifra, muy por encima de las habituales del mes de junio, como hemos visto en las últimas licitaciones.

En nuestro artículo de previos (leer), ya anunciamos que la pieza que destacaba en la buscada relación calidad-precio era la Pintura nº 158 (O/L, 73 x 100 cm; 206) de Luis Feito, firmada en 1959, con una calidad por encima de sus creaciones habituales y un muy atractivo juego de texturas y de tonos blancos, grises y negros. Y, por si fuera poco, se ofrecía por 27.000 euros, cantidad que llamaba a los bolsillos de los coleccionistas del artista, que se acordarían perfectamente de las 92,500 GBP (130.461 euros) pagados en Sotheby’s Londres en julio de 2015 por Pintura nº 132, 1959 (O/L, 97 x 130 cm), por poner sólo un ejemplo. Y lo esperado su cumplió; y voló de la cantidad inicial hasta unos muy buenos 46.000 euros, que con la comisiones y los impuestos se queda en 55.462 euros, si las cuentas no me fallan. Desde luego, el comprador demostró mucho gusto, y capacidad económica; enhorabuena por ello.

También de El Paso, y con el mismo juego de blancos y negros típico de esos años, subió notablemente Pintura, 1961 (O/L, 60 x 73 cm; 202) de Rafael Canogar; los 8.000 euros iniciales terminaron las pujas en nada menos que 14.000 euros (por cierto, su Cabeza nº 7, 1990 (O/L/cartón, 35 x 27 cm; 237-A) se vendió por los 3.500 euros pedidos). Ligeramente posterior, y con su estilo figurativo propio y mucho más políticamente reivindicativo, Manchas de sangre, 1972 (O/L, 97 x 130 cm; 211) de Juan Genovés, se adjudicó por la cantidad pedida, 19.000 euros; brutal contraste, por cierto, con los precios que se piden en estos momentos por sus piezas actuales de estos tamaños, mucho más decorativas, que superan los 150.000 euros (visiten la galería Marlborough de Madrid y lo comprobarán).

En el precio de salida, 9.000 euros, se remató también el acrílico sobre papel adherido a tabla de Luis Gordillo, Por encima del hombro, 1976 (100 x 144 cm; 225); siendo pieza de calidad, con su típico lenguaje duplicado y el colorido a la inversa en cada sección, debió pesar el soporte sobre papel para que no subiera más…

Si retrocedemos en el tiempo, nos encontramos con cuatro magníficos remates. El primero, una cerámica de Picasso de Madoura, fue lógico. Petite buste de femme, 1964 (placa de terracota, 21/100, 32,8 x 25,4 cm; 199), se ofrecía por apenas 8.000 euros. En Christie’s Londres se habían vendido varios recientemente: el ejemplar 1/100 en junio de 2015 por 37,500 GBP (52.743 euros); el 76/100 en febrero de ese año por 35,000 GBP (46.826 euros), y otro en junio de 2012 por 23,750 GBP (29.558 euros), por poner tres ejemplos. Así, fue lógico como digo, que subiese hasta unos aparentemente altos 18.000 euros…

Un temprano y muy clásico Frutero, 1927 sobre cartón (76 x 101 cm; 189) de Ismael González de la Serna, se disparó de los 3.500 euros iniciales a 8.500 euros, una cantidad nada desdeñable. Debo reconocer, sin embargo, que esperaba una venta algo superior a los 19.000 euros que se pedían por el Jardín, 1904 (O/L, 78 x 118 cm; 135) del canario Néstor. La ligera brisa en una noche estrellada mece los sauces y una suave luz baña los rosales que recogen largas sombras, mientras un cisne derrocha agua en un chorro de varios metros… Toda esa atmósfera decadente finisecular estaba perfectamente captada y recogida. Sin embargo, sólo un coleccionista pujó, y se la llevó en este precio; buena compra, sin duda.

Sí hubo, en cambio, una auténtica lucha encarnizada por hacerse con el cartón de Joaquín Sorolla. La temática y la localización, En el hotel. Biarritz, 1906 (16 x 22 cm; 115), entusiasmaron a los coleccionistas, que viendo el atractivo precio inicial de apenas 12.000 euros, pujaron una y otra vez hasta conseguir bajar el martillo en 40.000 euros. Un precio muy bueno, hay que reconocerlo. En esta línea, Pescadores (O/T. 34 x 25,5 cm; 112) de José Mongrell subió de 1.800 a 3.400 euros, mientras Barcos en la playa (O/papel/táblex, 16,5 x 22,5 cm; 111) de Escuela española S. XIX se disparó de 200 a 2.200 euros…

La pintura internacional. No hubo interesados en el acrílico de A. R. Penck, Harte Stand, 2007 (A/L, 110 x 130 cm; 260) por el que se pretendían 24.000 euros. Sin embargo, la pintura cubana obtuvo buenas ventas. De Esteban Leyva, Sin título, 2015 (A/L, 150 x 190 cm; 266) subió de 5.600 a 6.500 euros, cerca de los 7.200 euros pagados por Los ratos buenos del cormorán, 2004 (O/L, 130 x 243 cm; 277) de José Bedia. Más modesto, Personajes, 2000 (O/L, 51 x 52 cm; 276) de Manuel Mendive, se remató por 3.500 euros.

La obra gráfica, tantas veces considerada menor, siempre tiene un lugar propio en Segre. Se vendió por los 6.000 euros iniciales la serigrafía de Keith Haring, Apocalypse VII, 1988 (57/90, 98 x 96,5 cm; 348), pero no hubo interesados por la anterior Apocalipsis II, 1988 que partía del mismo precio. Roy Lichtenstein fue la estrella al adjudicarse, también por los 10.900 euros iniciales, su Reflections on Expressionist Painting, 1990 (serigrafía, 33/60, 151,5 x 100 cm; 367), aunque su otra gran pieza, Still Life with Figurine, 1974 (litografía y serigrafía, AP 5/14, 118,5 x 95,8 cm; 372) quedase finalmente sin interesados; los 9.300 euros se demostraron excesivos.

Hubo aún varios remates inesperados en la licitación. Del aún joven sevillano Salustiano, Sin título (O/L, díptico, 60 x 114 cm c/u; 254) se adjudicó por 8.000 euros, su precio inicial, toda una grata sorpresa, hay que reconocerlo. Gerardo Pita es un consumado dibujante; aún así, fue otra grata sorpresa ver que un coleccionista dio 2.800 euros por su magnífico grafito Coliflores, 1989 (44,5 x 61 cm; 283), quedando desierto en cambio su óleo Tres lombardas, 1990 (60 x 81 cm; 282), por el que se pedían 5.500 euros. Inesperada fue la subida hasta los 4.000 euros de Ladera verde (O/L, 93 x 127 cm; 319) de Joaquín Vaquero Turcios, que partía de unos desgraciadamente normales 1.800 euros. Interesante fue también la escalada de 900 a 3.800 euros por el lienzo del vallisoletano José Manuel Capuletti, La manzana de Eva, c. 1970 (56 x 46 cm; 295), y en menor medida de su gouache En el puente (3,5 x 24,5 cm; 297), de 400 a 850 euros.

En la sección de pintura antigua, pobres y pocas ventas; así está el mercado español, hay que reconocerlo. Finalmente, no hubo interesados por la pareja de Retratos de Felipe III y Margarita de Austria (70.000 euros; 63), de un seguidor de Juan Pantoja de la Cruz. Y se pagaron sólo 3.000 euros por Pescadores al pie de un castillo, c. 1850 (O/L, 61 x 92 cm; 88) de Eugenio Lucas Velázquez, a pesar de haber sido publicado incluso en la monografía de Arnáiz. Retrato de Carlos II (O/L, 137 x 100 cm; 65), de Escuela madrileña del S. XVII, al modo de Herrera Barnuevo, se vendió por la salida, 2.500 euros, igual que el cobre Calvario (87,5 x 70 cm; 57) de Escuela flamenca S. XVII.

A pesar de estos pesares, los más de 400.000 euros facturados lo dicen casi todo. ¡Enhorabuena! Daniel Díaz @Invertirenarte 

 

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