En Mercado

Varias monedas griegas y una de los Reyes Católicos brillan en las últimas subastas del año


Las piezas griegas siempre mantienen el tipo con fuertes remates, como la estátera de Abdera vendida en 210.000 francos suizos. Pero la moneda nacional, en este caso de la época de los Reyes Católicos, no se quedan atrás, como podemos ver con el doble ducado de Valencia vendido en 150.000 euros. Así ha cerrado el año 2018. Veamos en detalle algunos resultados.

A inicios de diciembre Hess Divo vendía con éxito los lotes de moneda clásica griega con casi un pleno de adjudicaciones. Cerca de treinta martillos por 30.000 o más francos suizos. La estátera que remarcábamos en la previa, la de Abdera con un grifo y un joven Dionisios sobre una pantera, fue la joya de la subasta. Desde la salida de 125.000 francos suizos, se fue a los 210.000. El tetradracma de Atenas sin creciente en el reverso con una salida de 100.000, se adjudicó en 140.000 francos suizos. Las otras piezas, escasas, pero más habituales de ver, como los de Ainos y Catania, también se vendieron, pero esta vez en las salidas de 50.000 francos suizos. Destacable es la venta de una estátera copiada en Helvetia a modo de las piezas de Filipo II que doblando la salida de 15.000, superó ese fuerte incremento hasta rematarse en 48.000 francos suizos. Sin duda sorprendente, aunque es razonable porque tenía un buen pedigrí, cosa que cada día va teniendo más importancia. Había varios áureos romanos que se vendieron también con jugosos resultados. El que mencionábamos por su relación con la península, el ejemplar de Adriano con Hispania en reverso, se remató en 11.000 francos suizos.

Una semana más tarde, nos citaba Áureo&Calicó con una buena subasta de los Reyes Católicos. Más de una docena de lotes adjudicados en 10.000 euros o más, y aunque hubo lotes raros que se quedaron en la salida y algunos lotes restantes sin vender, fue un importante remate. Destacábamos un doble ducado de Valencia que señalan como único ejemplar conocido y que tiene un precio de salida de 150.000 euros, precio en el que se remató. Los cuádruples excelentes de Sevilla y Segovia también se vendieron; el primero en su salida de 60.000 euros, los tres de Segovia entre 18.000 y 28.000 euros (salían en 18.000). Más intensa fue la puja por el doble castellano de Sevilla que salía por 30.000 euros y finalmente se adjudicó en unos fortísimos 120.000. El duro de Burgos no se vendió, pero el 1/8 de real de Granada fue la mayor sorpresa. Era el único ejemplar conocido, y tenía un precio de 18.000 euros de salida. El martillo se paró en los 65.000, sorprendente para una pequeña pieza de apenas medio gramo.

Apenas tuvimos dos días para respirar, porque debíamos fijar la mirada en la sede italiana de Numismatica Ars Classica por una subasta de moneda de la península itálica. Casi el 10% de los lotes, más de 25, se vendieron en 10.000 euros o más. Las 5 liras de Victor Emanuel III de 1901 que salían en 40.000 euros, se vendieron en 56.000. También llegaron a 50.000 euros dos lotes de 2 liras de 1861, de distintas cecas (tenían un precio de salida de 40.000 cada uno). Notable el resultado de 58.000 euros de las 20 liras de 1902 en excepcional calidad (salía en 24.000), y el ducado de 1622 de Felipe IV cuya salida de 28.000 quedó muy atrás de los 40.000 conseguidos.

Poniendo la mirada en España de nuevo, repasábamos el remate de Martí Hervera y Soler y Llach. Hubo medio centenar de lotes sin vender, incluyendo los más destacados (4 escudos, de Segovia de 1611, las 5 pesetas de 1888, ensayador MSM, y las 5 pesetas, de 1869, entre otros). Pero sí encontramos varias ventas notables. Un bello 8 reales de 1711 que salía en 4.000 euros, se remató en 4.800. Las 100 pesetas de oro de la Unión Catalanista también encontró comprador con un martillo de 4.200 euros (salía en 3.500).

Por último, mencionábamos los dos remates con los que cerrábamos el año en Cayón Subastas. En ambos casos, eran remates variados y animados, sin enormes pretensiones pero con más de 2.250 lotes, así que había dónde escoger. Casi todos los lotes se vendieron con buenas sorpresas. Por ejemplo, una pieza de 5 céntimos de Uruguay que salía en 5 euros, se remató en 1.120. O la serie de la II Exposición Nacional de Numismática (la escasa E-51) que salía en 500, se remató en 1.480 euros. Dos sets, de Reino Unido y de Malta, con varios faciales, que salían en 1.700 y 1.250 euros, respectivamente, se vendieron en 1.980 y 1.820 euros. Un áureo de Vespasiano que salía en 1.200 se remató en 1.740 euros. Juan Cayón

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