En Actualidad

Un retrato de “El Gran Belzoni” para el Fitzwilliam Museum

La institución británica recibe un lienzo con la efigie del explorador de origen italiano Giovanni Battista Belzoni


El pasado mes de diciembre de 2018, el Fitzwilliam Museum de Cambridge anunciaba una nueva incorporación a su colección permanente. Se trata del retrato del explorador y arqueólogo, Giovanni Battista Belzoni, pintado por el retratista neerlandés Jan Adam Kruseman en 1824. La llegada del cuadro al museo ha sido posible gracias a la generosidad de Daniel Katz Limited, un reconocido galerista londinense especializado en el siglo XIX, cuya labor filantrópica es bien conocida dentro del mundo académico británico.

La donación se ha efectuado en honor de Tim Knox, director del Fitzwilliam Museum entre 2013 y 2018. El actual director de la institución, el profesor Geoff Ward, ha declarado estar “encantado de que, gracias a la Daniel Katz Gallery, este retrato imponente pero genial del Gran Belzoni se muestre al público en lo sucesivo” y “que honre la contribución al museo realizada por nuestro último director”. Desde luego, era el lugar más adecuado, pues fue precisamente al Fitzwilliam al que Belzoni regaló en 1823 la tapa del sarcófago del faraón Ramsés III, que se ha convertido en una de las grandes joyas del museo (ver aquí).

Esto mismo fue recalcado por Daniel Katz: “Adquirí esta pintura debido a mi profundo amor por el estudio de la egiptología, un interés que he tenido desde que era joven. Belzoni fue responsable de traer algunas de las más antiguas y hermosas obras de arte antiguas a este país, incluidas las obras en el Museo Británico, el Museo de Sir John Soane y, en consecuencia, el Museo Fitzwilliam. Sé que Tim Knox comparte mi amor y pasión por el mundo antiguo y por lo tanto, pensé que era el regalo más apropiado para el Museo Fitzwilliam en honor a Tim”.

Belzoni había nacido el 5 de noviembre de 1778 en Padua, aunque al poco tiempo se mudó con su familia a Roma. A partir de entonces protagonizó una azarosa vida que le llevó primero a los Países Bajos y posteriormente a Inglaterra, donde se dedicó a espectáculos circenses a pesar de haber estudiado hidráulica. Durante una gira por Europa en 1812 recaló en Malta y allí conoció a Muhammed Ali, un militar otomano que estaba a cargo de Egipto en ese momento. A partir de entonces su vida estaría estrechamente relacionada con la arqueología, ayudando, por ejemplo, a trasladar el colosal busto de Ramsés II al Museo Británico de Londres. También fue el primero en penetrar en la pirámide de Kefrén en Giza. Entre sus mayores logros se encuentra la localización de la tumba de Seti I.

Tras regalar en 1823 la tapa del sarcófago de Ramsés III al museo de Cambridge, partió de nuevo a África para explorar la zona más occidental del continente. Allí contrajo disentería, enfermedad que le llevó a la muerte el 3 de diciembre de ese año. El retrato pintado por Jan Adam Kruseman es por tanto una obra póstuma. Parece que ambos personajes se conocieron en París en 1822, por lo que este pudiera haber sido el origen del encargo de esta enigmática obra en la que el explorador parece portar el anillo que le regaló en San Petersburgo el zar Alejandro I.

ARTÍCULOS RECIENTES
0

Start typing and press Enter to search