Un icónico encendedor de Dunhill da la sorpresa en Greco Subastas
La pieza de diseño Art Decó pasó de los 1.000 euros de salida a los 12.000 finales, pero no fue el único lote que desató el furor entre los asistentes. La jornada también se saldó con la compra por parte del Estado de un arca escritorio con decoración de marquetería.
Esta vez el mobiliario fue el gran protagonista de la licitación con la que Greco Subastas cerró el mes de octubre. Entre los 582 lotes, había alfombras, tapices, sillería, consolas y arcas que movilizaron a un selecto grupo de compradores, incluido el Estado. La venta se saldó tanto con sorpresas en las subidas, como con remates notables de los que hablaremos a continuación.
Me van a permitir que empiece por un objeto de gran rareza de Dunhill de fabricación suiza. La casa de subastas ofertó un encendedor Unique, uno de los modelos más icónicos de la firma de lujo británica, junto al encendedor de mesa Aquarium y el Rollagas, muy reconocible por su combinación de encendedor y reloj.
Fue en 1927 cuando Dunhill creó este encendedor, el primero que se manejaba con una mano, y del que se elaboraron varios diseños Art Decó con reloj integrado. Uno de los más famosos es el que llevaba el actor estadounidense Douglas Fairbanks Jr. Probablemente, la rareza de la pieza, su excelente conservación y su iconicidad hicieron que volase desde los 1.000 euros de salida a los 12.000 finales.
El lote 418 también dio la sorpresa al partir de los 300 euros y rematarse por 4.000 euros. Se trata de una caja de ajedrez Siria con decoración de taracea geométrica. Este tipo de trabajo manual tiene sus orígenes en Damasco y llegó a la Península durante el periodo nazarí; además, se mantiene en la actualidad en Granada.
Los buenos resultados en el apartado de artes decorativas y mobiliario se constatan con la participación del Estado, que ejerció su derecho de tanteo en el lote 256. Un arca escritorio con decoración de marquetería de aves y cenefas con tapa tumbada, frente abatible y gavetas al interior, que se vendió por su precio de salida: 15.000 euros. Esta pieza colonial está vinculada a México, posiblemente del siglo XVII.
Otra obra que se remató por su precio de salida –10.000 euros– es una pareja de Corredores de Herculano de bronce patinado, dos icónicas estatuas gemelas del siglo I a. C. que en la subasta aparecen como un trabajo italiano del siglo XX. Además de ser uno de los grupos escultóricos más famosos de la Villa de los Papiros, para aquellos que amamos el cine, enseguida nos recuerdan a la escena en la que Ingrid Bergman visita el Museo de Arqueología de Nápoles en Te querré siempre, de Roberto Rossellini.
Hemos dejado para el final varios lotes de pintura de los que ya hablamos en nuestro previo, la mayoría de los cuales encontraron comprador. Algunos de ellos incluso duplicando o triplicando su precio de salida. Es el caso de Jardín, de Raimundo de Madrazo, que empezó en 6.000 euros y detuvo el mazo en los 12.000 finales.
La catalogación de este lienzo lo sitúa en la década de 1870, una época en la que el pintor abordó en numerosas ocasiones y con distintas variaciones el motivo de una joven sentada en un banco y con fondo de jardín. En esta ocasión, el cuadro carece de figura humana, pero se aprecia igualmente el cuidadoso trabajo en la vegetación.
Por otra parte, los bodegones florales también cumplieron con sus estimaciones. Los Putti con guirnaldas de flores atribuidos a Elias van Nijmegen se remataron en 12.000 euros; mientras que la Pareja de copas rodeadas de flores de Jean-Baptiste Bosschaert se vendió por su precio de salida: 25.000 euros.
Terminamos con un óleo de la escuela madrileña, que representa el momento de la visión del Niño Jesús por san Antonio. La devoción del santo de Padua fructificó en la Edad Moderna, siendo ampliamente representado con un libro y un ramo de azucenas. La obra presenta en el dorso una etiqueta de la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico. Las pujas subieron hasta alcanzar los 14.000 euros, casi el triple de su precio de salida (5.000 euros). Nerea Méndez Pérez







