En Mercado

Un gorro de mandarín vietnamita rematado en 600.000€ y la dinastía Nguyen 

Cuando un objeto sale en 500 euros y se vende en 600.000 lo que uno se pregunta es: ¿por qué? La respuesta no es sencilla, más bien al contrario, ya que el arte no entiende de comparaciones, menos aún cuando se subasta parte de la historia perdida de un país.


Nuestro relato comienza en la Ciudad Condal en Balclis, concretamente el 28 de octubre, y el protagonista es un gorro de mandarín de la dinastía Nguyen (el lote 135). Este tipo de piezas formaron parte de los ajuares funerarios de los funcionarios fallecidos antes de 1945 en Vietnam, como relata Tra Dinh Son, investigador y coleccionista especializado. La rareza de esta pieza, según ha especulado el diario digital Vietnamplus, residiría precisamente en lo excepcional de su conservación y en que su propietario podría haber pertenecido a la primera clase del funcionariado vietnamita (debido a la riqueza de su decoración). Aunque no existe un consenso al respecto y mientras que unos expertos hablan de la «escasez de estos objetos», otros aseguran que «su valor de mercado no debería superar los 10.000 dólares».

Vu Kim Loc, artesano y restaurador de objetos especializados en esta dinastía, se suma al primer argumento y declara que solo se conservan entre cinco y siete gorros como este. A favor de esta valoración, está el hecho de que en los últimos cinco años los precios de objetos de la Dinastía Nguyen han aumentado su valor. Esto es gracias a la labor de coleccionistas vietnamitas, que se esfuerzan en recuperar su propia historia. Buen ejemplo de ello ha sido también el lote 215 de la misma subasta, una túnica en seda de la misma época que igualmente experimentó una notable subida de precio, de 500 euros a 35.000 euros.

Una labor de recolección nada fácil, como cuenta el historiador Duong Trung Quoc, ya que debido a las catástrofes naturales, guerras y expolios, muchos objetos se han perdido de la memoria histórica del país.

La gorra de finales del siglo XIX, que salía por 500€ y multiplicó por 1.200 su valor, es de color negro y está decorada con seis dragones dorados sobre fondo rojo. En el centro tiene tres flores doradas con piedras semipreciosas. Viene acompañado, además, de una caja de laca roja y dorada para su transporte. Pertenece a los Nguyen (1802-1945), la última dinastía de Vietnam. Desciendes de la casa de Nguyen Phúc, reinaban desde el siglo XVI junto a la familia Lê, Vietnam Central y Vietnam del Sur. Pero a finales del siglo XVIII, durante las guerras Tây Son, fueron derrotados y masacrados casi en su totalidad por sus aliados.

Uno de los últimos supervivientes fue Nguyen Phúc Ánh que, a sus 15 años, en 1777, se tuvo que esconder tras la masacre de su familia. Años mas tarde y con la ayuda de voluntarios franceses y portugueses, además de alianzas conseguidas en Vietnam, Phúc consiguió conquistar todo el país, incluidas partes de Siam y Camboya. En 1802, después de la captura del norte de Hanoi, fue nombrado Gia Long, primer emperador de una Vietnam unida. 

Mientras que Gia Long mantuvo una política progresista y abierta al comercio internacional hasta su fallecimiento en 1820, sus sucesores se decidieron por una política de aislamiento. Los jesuitas, que habían estado visitando el país desde los viajes del misionero Alexandre de Rhodes (Avignon, 1591 – Isfahán, 1660) en el siglo XVII, fueron expulsados del país. La captura y ejecución de religiosos, unido al aislamiento comercial del país, llevó a Francia a entrar en conflicto directo con la familia Nguyen a mediados del XIX. 

Después de décadas de enfrentamientos y tras 83 años de una dinastía que había conseguido unificar Vietnam e independizarla, Francia ganó la contienda. Así, dominaron el trono hasta 1945, cuando el último emperador abdicó en favor de la República Democrática de Vietnam.

Si se confirma que el comprador procede del país asiático, la historia de la venta cuadraría con la voluntad de recuperar su herencia cultural. Al fin y al cabo, ¿quién no querría salvaguardar la historia de la unificación e independencia olvidada de su patria? Por eso entiendo que la gorra, como objeto, es el testimonio de aquella dinastía que tanto significó para la historia de Vietnam. Friedrich H. Magalhães

Recommended Posts
0

Start typing and press Enter to search