En Mercado

Seis lotes de monedas superan los 100.000 euros en las subastas de junio


Las casas de subastas europeas han impulsado las ventas el pasado mes en las jornadas y sesiones organizadas por Sincona, Cayón Subastas y Fritz Rudolf Künker, en las que se ha demostrado, por el ritmo de actividad, el interés de los coleccionistas, lo que ha hecho posible que los precios de adjudicación hayan sido superiores a los inicialmente previstos por estas firmas de subasta, ya que varios lotes superaron ampliamente los 100.000 euros.


El 2 de junio la firma californiana Ira&Larry Goldberg ofreció más de 1.000 lotes de moneda antigua y moderna. El dólar de oro chino de 1923 chino que tenía un precio de salida de 22.000 dólares norteamericanos ($) terminó rematándose en 52.500$. Las 5 guineas de Jacobo II de 1688 que partían desde la misma cifra, llegó a los 48.000$. Las estimaciones de ambas se fijaban en 45.000$. En moneda antigua, el áureo romano de Vespasiano que destacábamos, sin embargo, no se vendió (salía en 12.500$). Por otro lado, el decadracma griego de Siracusa, firmado por Evainetos, sí captó más interés. Desde su salida de 7.500$, fue muy disputado y tras pasar rápidamente por encima de su estimación (el doble; aunque ya anticipamos que se quedaría corta), llegó a parar las pujas en la cifra de 36.000$.

Aunque hubo algunos lotes sin vender (nos llama la atención que los áureos romanos no arrojaron fuertes ventas, y varios se quedaron sin vender, aunque la calidad de muchos no era especialmente atractiva), en general la moneda griega y la inglesa obtuvo muy buenos resultados, normalmente logrando que la adjudicación doblase la salida. Otro buen ejemplo fue un decadracma macedonio de Alejandro Magno que partió de los 10.000$ para acabar vendiéndose en 23.000$.

Entre el 8 y el 10 de junio la numismática suiza Sincona organizó sus habituales maratones de subastas. Aunque algunos lotes, pocos, no se vendieron en las tres sesiones, en general las ventas estuvieron muy animadas. El ejemplar áureo austriaco de María Teresa, los 10 soberanos de oro de 1751, que salían por 25.000 francos suizos (CHF), fueron la estrella de la subasta. Se remataron en 110.000CHF (unos 104.000€), sin duda una de las sorpresas de estas semanas. Los escasos 40 francos belgas de oro de 1834 se vendieron por 26.000CHF, un 30% por encima de la salida.

Por el contrario, la medalla de plata alemana (Bayer) de 1540, de Ludwig X, no encontró comprador (salía en 12.000CHF). Fuerte también fue el remate de 32.000CHF de la medalla en oro danesa de Christian IX de 1898, más del doble de su salida (15.000CHF), y también unas 100 coronas austriacas de 1909 de Francisco José I de Austria, acuñación proof en calidad extraordinaria, que desde los 10.000CHF de salida, fue disputada hasta zanjar la licitación en los 19.000CHF. También cabe destacar los 36.000CHF que alcanzó un ecu suizo de 1579, una pieza rara.

En Madrid, Cayón Subastas presentó cuatro subastas en apenas seis días. Retomó la actividad que hubo de suspenderse en marzo, con dos subastas extraordinarias, que finalmente pudieron celebrarse los días 19 y 20 de junio. La primera era lo más destacado de la mejor colección de moneda medieval jamás subastada, más de 600 lotes. Se decidió agrupar la casi totalidad de los lotes en un nuevo lote de conjunto (594 piezas), restando 10 lotes que se venderían individualmente. Una decisión extraordinaria e inusual, pero que encajaba con la situación actual y las condiciones de la subasta. Sin duda fue un éxito. El lote de conjunto partía de 300.000€ y acabó rematándose en 450.000€ (comisión incluida). Los otros 10 lotes individuales también se vendieron; un dinero de doña Urraca acuñado en Palencia (concesión a San Antolín de Palencia), se remató en 21.000€ (partía de 2.000€); y los otros nueve fueron adquiridos por el Estado para pasar a formar parte de las colecciones públicas al ejercer el derecho de tanteo.

La segunda subasta era un conjunto estupendo con más de 500 lotes que abarcaban moneda antigua (Grecia, Roma y Bizancio), un excepcional grupo de sigilografía real (sellos en plomo), un llamativo conjunto de monedas españolas (desde los Austrias hasta la actualidad), y un grupo de moneda extranjera. Casi el 97% de los lotes vendidos. La rarísima onza del Ingenio de Segovia de 1632 se adjudicó en la salida de 55.000€; al igual que el raro 8 escudos de Madrid de Felipe V de 1729 (12.000€); la onza de Santa Fe de Nuevo Reino de Fernando VI de 1753 que salía en 10.000€, se adjudicó en 12.500€; y los 50 reales o cincuentín de 1651 de Segovia superó el doble de su salida (7.000), vendiéndose en 14.500€ de martillo.

Pero no podemos dejar de mencionar dos fortísimos resultados más que llamativos, probablemente récord de venta en subasta; los 320 reales de Napoleón de 1810 que salían en 7.000 no pararon hasta que el martillo zanjó la disputa en 24.500€; la bellísima onza de Segovia de 1723 sobre 1 que partía desde los 6.000, se disparó hasta los 34.000€. Tampoco podemos dejar de mencionar los extraordinarios resultados del magnífico grupo de sigilografía (sellos reales en plomo medievales); se vendieron los nueve por supuesto, el de los Reyes Católicos se adjudicó en 10.000€ (salía en 250€) y el de Alfonso XI se fue por 8.250€ (salía en 200€). En moneda antigua podemos destacar los 17.000€ que alcanzó (desde los 4.000 de salida), el hexadracma fenicio de Berenice II Evergetes, y los 5.500€ en los que se vendió el bellísimo áureo romano de Alejandro Severo.

La tercera subasta fue el 23 de junio y era un conjunto de monedas de oro. Más de 500 lotes que atrajeron la atención agitada de numerosos clientes. Todos se vendieron. El raro set inglés completo en su estuche original de 1911 que salía en 3.000€, no paró hasta que el martillo se detuvo en los 13.000€, otro de 1937 que partía desde los 2.000, se fue hasta los 9.100€… pero sin duda, las estrellas fueron el raro 10 ducados holandés de 1721 y el rarísimo doble excelente de Reyes Católicos con resello de Azores. Las salidas, respectivamente, eran de 3.500 y 1.000€. Las pujas se fueron animando, y continuaron hasta acabar golpeando el martillo en los 51.600€ y los 12.100€, respectivamente.

Pero aún quedaba la cuarta y última subasta que era un ámbito reservado para los interesados en la notafilia. Era un llamativo conjunto de billetes de colección, más de 850 lotes, con numerosos ejemplares del siglo XIX, además de ser muy completo el billetario del XX con números curiosos, bajos, parejas correlativas, consecutivos… Se vendieron más del 90% de los lotes. Las 500 pesetas de 1884 y las 50 pesetas de 1878 se vendieron en sus salidas (11.000 y 10.750€ respectivamente); las dos parejas de 5 y 10 pesetas de 1936 con los números 7 y 8 que salían cada una en 5.000€, se fueron hasta los 5.300 y los 7.600€; dos bloques de tres especímenes sin cortar de las 50 y 100 pesetas de 1884 con salidas de 3.000 y 3.300€, acabaron yéndose a 4.800 y 4.750€, respectivamente.

Para concluir con este intensivo junio observar la gigantesca cita de la alemana Fritz Rudolf Künker (del 22 al 26 de junio). Otro éxito. Casi todo vendido, media docena de piezas rondando y superando el martillo de seis dígitos, y numerosos lotes entre los 20.000 y 70.000€. Podemos destacar un Luis de oro de cabeza laureada de 1640 (Francia) con una salida de 80.000€ que se remató en 95.000€; un 10 ducados de Bayer de 1739 en estupenda conservación con una salida de 48.000€ que pulverizó cualquier expectativa (se estimaba en 60.000) terminando las pujas en los 210.000€; y un triple unite inglés de 1642, acuñado en Oxford por Carlos I, con una salida de 40.000, se adjudicó en 60.000€.

Y además un rarísimo 10 ducados de Juan Adolfo (1590-1616) con notable inspiración del tipo portugués que salía en 120.000 (estimación 150.000), y que finalmente se remató en el doble, 240.000€; los dos ejemplares de 5 ducados, hermanos del anterior (Juan Adolfo, tipo de inspiración portuguesa) con salidas de 40.000€ cada uno, se fueron uno en 130.000 y el otro en 90.000€; el taler de 1528 de Simon V, Lippstadt, que se estima en 100.000€ (salida 80.000), se vendió en 180.000€; y un ejemplar de Maximiliano I acuñado en Hall rememorando su primera boda, salía en 12.000 (se estimaba en 15.000), y acabó rematándose en 90.000€.

Si el mes de mayo arrojó cifras extraordinarias en Norteamérica sobre todo, este mes de junio ha sido sin duda un éxito en Europa, área que ha liderado las ventas numismáticas. Juan Cayón

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