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Reino Unido frena la exportación de una pareja de sabuesos de taller romano del siglo II

La Ministra de Cultura, Caroline Dinenage, ha detenido el proceso de exportación del par de figuras de taller romano que representan dos perros celtas de caza. Las esculturas, valoradas en 2 millones de libras, se descubrieron en las excavaciones de la villa del Emperador Antonino en la década de 1790 y poco después fueron adquiridas por el coleccionista Thomas Hope. El Reino Unido tendrá hasta febrero de 2021 para recaudar el dinero para su compra.


El gobierno del Reino Unido ha denegado el permiso de exportación a esta pareja de esculturas romanas y ha iniciado así el plazo para su adquisición por los 2 millones de euros en los que están valoradas. Según la legislación inglesa, solo se puede detener un proceso de venta al extranjero de una obra de arte propiedad de uno de sus ciudadanos si se recauda el equivalente al precio de venta fijado internacionalmente en un intervalo de 3 meses (prorrogables si hay una intención firme de compra pública). Este proceso se conoce coloquialmente como «Saving for the Nation».

La pareja representa a un macho y una hembra de perros celtas de caza y está esculpida en mármol blanco, probablemente de una cantera del norte de Italia o de Grecia. Su manufactura se sitúa en un taller romano del siglo II d.C. y junto a otro par con el mismo tema son los únicos conjuntos supervivientes de ese período y calidad. El que nos ocupa fue descubierto durante las excavaciones llevadas a cabo entre 1795 y 1796 en la villa Laurentina del Emperador Antonino Pio. Esta incursión arqueológica fue patrocinada por un miembro de la prominente familia Chigi y se incluye dentro del interés en el descubrimiento de vestigios romanos del siglo XVIII (en Roma se habían encontrado enterradas piezas clásicas desde la antigüedad pero el espíritu clasificador y catalogador del 1700 dio un fuerte impulso a la arqueología).

Poco tiempo después, el artista, escritor y filósofo Thomas Hope emprendería con 18 años su Grand Tour –costumbre entre los jóvenes herederos de las familias aristocráticas inglesas– y a su paso por Italia compraría el par de mármoles. Pero sus adquisiciones no quedaron ahí, y cuando por fin regresó a su hogar en 1803 se llevó consigo una de las mejores colecciones inglesas de escultura clásica. Durante casi 50 años se pudieron contemplar en su residencia de la Duchess Street y fueron vendidos en Christie’s en 1917. Ese año fue su última aparición en el mercado hasta que en 2019 Bonhams los subastó por casi 900.000 libras. Su comprador es el actual propietario, quien ha vuelto a poner a la venta los mármoles con un incremento de más de un millón de libras.

Ante esta oportunidad para las colecciones públicas inglesas la Ministra de Cultura Caroline Dinenage declaró que «A pesar de estos tiempos difíciles, espero que un museo o galería del Reino Unido sea capaz de dar un paso al frente y reunir esta cantidad para el beneficio de la nación». Asimismo, el comité que ha recomendado la compra, el RCEWA –Reviewing Committee on the Export of Works of Art and Objects of Cultural Interest– , justificó su decisión en que «su notable procedencia y el hecho de que sólo sobrevivan dos conjuntos de sabuesos similares de la antigüedad hacen de estos objetos unos importantes testigos de la escultura en la antigüedad y su posterior y profunda influencia en el gusto y la historia cultural británica de principios del siglo XIX. Están tan entrelazados con nuestro patrimonio cultural que su exportación al extranjero representaría una gran pérdida para la nación». Héctor San José.

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