NÚMERO 9 | ENERO-MARZO 2011

35,00

Category: .

| PRESENTACIÓN

UN GOYA PARA UN ANIVERSARIO

Hay que dejar descansar un poco a Velázquez, aunque aún quede algún otro ‘descubrimiento’ pendiente. Y es que Goya bien merecía que le prestáramos un poco de atención. No es fácil. Las obras que pintó en su primera etapa en Zaragoza, las que hizo en su viaje a Italia y las que hizo en su tierra natal hasta marchar a la Corte, siempre han resultado más difíciles de documentar que las que luego llevó a cabo en Madrid e incluso las que realizó en su exilio francés.

Por eso la publicación de esta nueva Piedad y del estudio que hace el profesor Arturo Ansón, merecen una especial atención. Y no sólo porque se trate de una pieza especialmente bella e importante, y en buen estado de conservación, sino porque ofrece muchas claves sobre la pintura del maestro tras su regreso del periplo italiano. No va a ser el último. Los próximos números incluirán ya un trabajo en preparación sobre el pintor que también dará que hablar. Goya sí que está por descubrir, y prueba de ello es que dos importantes investigadores internacionales se van a centrar en el estudio de su obra. Será buena cosa también.

Pero la Piedad de Goya no es la única novedad de este número. El artículo de Alfonso Pleguezuelo, con los cuatro nuevos belenes que atribuye a La Roldana, esa gran escultora española que pide a gritos una exposición, arroja nueva luz sobre su forma de trabajar, y discrimina lo que es su obra original de la gran cantidad de piezas que se le adscriben.

Nuestra portada está dedicada a Cristina Iglesias. Merece la pena conocer sus reflexiones sobre tanta ‘pieza decorativa’ que inunda nuestras ciudades. No se pierdan la visita que hace Eric Shiner al estudio de Terence Koh. Y también les recomiendo el artículo sobre la exposición de Val del Omar, una isla en la programación de un museo, el Reina Sofía, que celebra su 20 aniversario sumido en una profunda crisis de identidad. Una pena. En otros museos, el trabajo ha hecho aflorar aquellas piezas cuya aparición anunciábamos: el Pieter Brueguel El Viejo del Prado y otra magnífica obra, de otro museo madrileño, que publicaremos en nuestro próximo número.

Celebramos dos años en ARS y lo que más nos alegra en este tiempo ha sido lo cerca que hemos tenido a nuestros lectores. Un estímulo y una alegría para seguir en la brecha. Gracias a todos.

Por Fernando Rayón

| SECCIONES DE LA REVISTA