Descripción
Tras la incorporación de las Islas a la corona de Castilla, se asentó en ellas una prospera comunidad de comerciantes. A lo largo de siglo XVI, estos importaron varios trípticos pintados en Flandes, de los que han sobrevivido algunos de excepcional calidad. A continuación se reproducen, como nunca antes, algunos de ellos, y se plantean nuevas atribuciones.
Por Marta Pérez de Guzmán Fotografía: Roberto de Armas