LAS JOYAS PICTÓRICAS DE BUDAPEST SE ALOJAN EN EL THYSSEN

LAS JOYAS PICTÓRICAS DE BUDAPEST SE ALOJAN EN EL THYSSEN

Obras maestras de Budapest. Del Renacimiento a las Vanguardias es la exposición que presenta, por primera vez en España, una destacada selección de pinturas, esculturas y dibujos llegadas desde el Museo de Bellas Artes de Budapest y de la Galería Nacional de Hungría.

Lucas Cranach. “Salomé con cabeza de san Juan Bautista”. 1530.

Además de poder disfrutar del arte húngaro, nos sonarán también nombres como Durero, Leonardo da Vinci, Pissarro, Canaletto, Rubens, Velázquez, Tiepolo, Cézanne y Manet, entre otros. Las 90 piezas que incluye la muestra acotan las escuelas alemana, flamenca, española e italiana de entre los siglos XV al XX.

Esta iniciativa rompe el hielo para la celebración del 25 aniversario del Museo Thyssen. La exhibición, comisariada por Guillermo Solana y Mar Borobia, ha sido fruto de un acuerdo de colaboración con el Museo de Bellas Artes de Budapest, cerrado por obras hasta marzo de 2018. Asimismo, la Galería Nacional de Hungría también ha contribuido con la temporal acogida de parte de la colección.

El recorrido se organiza en torno a siete secciones: ‘El Renacimiento en el Norte’ mostrará la pintura alemana del siglo XVI a partir de artistas  como Alberto Durero, Lucas Cranach el Viejo y Hans Baldung Grien. Entre estos se destaca al segundo con su Salomé con la cabeza de san Juan Bautista (1530).

En ‘El Renacimiento en el Sur’ se presentan dos de las obras más importantes de la muestra: Madonna Esterházy (1508) de Rafael y Estudios de patas de caballo (1490-92) de Leonardo da Vinci. También está representado el Greco, gracias a su Magdalena penitente, que muestra una importante influencia italiana.

La sala ‘El Barroco en Flandes y Holanda’ se abre con Rubens con su mezcla de escuelas italiana y holandesa en Mucio Escévola ante Porsena. Le sigue el discurso una pintura de su mejor discípulo: Anton Van Dyck, a los que se suman otros alumnos como Jacob Jordaens o Jacob Grimmer.

El apartado ‘El Barroco en Italia y en España’ demuestra que Budapest es la ciudad con la mejor colección de arte español de fuera de nuestro país. Destacan Zurbarán con una Inmaculada Concepción tardía y Diego Velázquez con El almuerzo, un tema cotidiano de su etapa temprana. A estos se le suman otras grandes pinturas de Alonso Cano, Bartolomé Esteban Murillo y Mateo Cerezo. Asimismo, les acompañan los referentes italianos como Anibale Carraci, Tiepolo, Strozzi y Cesari.

El Greco. “Magdalena penitente”.
Edouard Manet. “Dama con un abanico”. 1862.

‘El siglo XVIII en Europa’ reúne una excelente representación de la escuela veneciana de la mano de Sebastiano Ricci y Giambattista Tiepolo, magníficas piezas de maestros  centroeuropeos poco conocidos en España, así como un excepcional conjunto de esculturas de Franz Xaver Messerschmidt. Y cómo no mencionar a Goya, del que se exhiben La aguadora y El afilador (1808-1812).

Un aspecto sobresaliente del recorrido es una sala monográfica dedicada a ‘La nueva imagen de la mujer’ con obras de Manet a Kokoschka. Se aprecia una presencia del simbolismo, movimiento en el que las emociones, los estados anímicos, los sueños y la fantasía cobraron un nuevo impulso a través de la figura femenina. El arte húngaro tiene una especial relevancia en esta sección.

Por último ‘La modernidad: de Pissarro a Bortnyik’ presenta el arte internacional desde el siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial. En esta estancia final se exhiben El nuevo Adán de Sándor Bortnyik (1924), Ciruelos en flor en Vétheuil de Monet, El parador de Cézanne y muchas otras pinturas de artistas como Pissarro o Gauguin.

Hasta el 28 de mayo. Ana Robledano Soldevilla