En Mercado

LA NUMISMÁTICA ENCARA EL NUEVO AÑO CON FUERZA


2017 ha sido un año intenso para la numismática con numerosas subastas nacionales e internacionales de gran éxito. Y el movimiento no parará en las próximas fiestas navideñas y en el comienzo del nuevo año. En el mercado de las monedas de colección destaca la mayor feria internacional, la que se celebra en Nueva York a mediados de enero de 2018, ciudad que concentrará en una semana varios acontecimientos: la convención internacional donde se reúnen comerciantes de todo el mundo durante cuatro días; además los numerosos remates (5 o 6 casas de subastas, al menos, desarrollan una actividad frenética durante esos días); y la parafernalia alrededor de todo este maremágnum con reuniones de asociaciones, charlas, fiestas de gala de alguna institución, etc. Será, sin duda, la cita numismática más importante del año.

Sin embargo, antes de que acabe este año. Cayón va a organizar dos subastas electrónicas más. La primera es de monedas, y la segunda de medallas olímpicas de Barcelona´92 (más de 200 lotes de medallas olímpicas, presenciales y conmemorativas, y de las paralimpiadas) y sellos de España (más de 200 lotes de un conjunto notable). El remate de monedas es variado, con alguna moneda antigua (entre ellas un áureo de Trajano con una salida de 900 euros), alguna pieza medieval (como una dobla de Pedro el Cruel con una salida de 1.000 euros), y numerosas piezas de austrias y borbones (reales de Lima y Potosí, 8 reales columnarios y varios de busto…), y un grupo de piezas de la peseta (incluyendo un raro 5 pesetas de 1888 MSM con una salida de 1.300 euros y el muy escaso céntimo de 1906*6 SMV con una salida de 750 euros). Cierra el conjunto un puñado variado de monedas de oro del mundo.

Por otro lado, las subastas de Nueva York son muy notables, habitualmente con ejemplares importantes en moneda antigua. Las casas norteamericanas más relevantes no faltan a la cita, así podemos encontrar subastas de Heritage, Triton (la versión neoyorquina de la subasta en sala de Classical Numismatic Group) y Stacks Bowers and Merena, entre otros. Del remate de Triton no faltan las bellas acuñaciones clásicas griegas. Destaca una pieza divisora menor, estátera, de Lucania, con un bellísimo retrato en anverso, con una estimación es de 30.000 $. También un raro ejemplar de Bruttium, en esta ocasión un tetradracma, con una estimación de 75.000 $. Varias decenas de estáteras y tetradracmas conforman el conjunto, incluyendo un decadracma de Siracusa, algo flojo, con una estimación de 30.000 $. También sobresale el grupo de hektes y estáteras de electrón. Son piezas, por lo general, escasas, y especialmente llamativas por su aspecto aparentemente bruto (parecen una pepita de oro u oro bajo), pero que cumplen perfectamente la función de la moneda, y con un detalle del tipo (la imagen que se acuña) más definida de lo que parece, resultando ser sencillamente elegantes. Son bellos ejemplares, rotundos, acuñados en Mysia, Cyzicos. Las estimaciones oscilan entre los 3.000 y los 10.000 $.

Otra de las citas importantes es la del remate de Heritage Auctions. Piezas escogidas del mundo como un rarísimo penique de oro de Enrique III (hacia 1257) inglés, en una calidad excepcional, saldrá a la venta con una salida de 125.000 $ (su estimación es el doble). Alemania e Italia también están bien presentes con lotes notables, e incluso una pieza llamativa de Cuba, un peso de 1916, con una estimación de 150.000 $. Pero también hay moneda antigua, con varios áureos en calidades sobresalientes y, por ejemplo, un sestercio de Nerón muy atractivo, especialmente el reverso donde se muestra al emperador sobre un estrado junto a su prefecto pretoriano, arengando a la guardia germana que lleva estandartes.

En Stacks Bowers and Merena presentan una colección especializada en moneda colombiana y ecuatoriana. Las piezas de oro toman especial protagonismo con un nivel de calidad llamativo, y, por supuesto, incluyen piezas muy raras como el 8 escudos ecuatoriano de 1844. Probablemente sea la onza republicana más rara de esta serie, de ahí que su estimación esté en 75.000 $. Junto a este grupo más especializado, presentan también más de 1.000 lotes de moneda escogida del mundo. Varias piezas inglesas raras llaman la atención, ejemplares escasos por calidad o rareza (fechas difíciles, escasas pruebas…) que oscilan los 10.000 y 40.000 $. También algún ejemplar de moneda rusa y japonesa llama la atención. Un rublo de Isabel de 1741 en atractiva calidad y un 50 sen del año 7 (1874), difícil de ver, también en una calidad magnífica. Sus estimaciones están entre los 25.000 y los 20.000 $.

Unos días antes de la cita de Nueva York, otra gran convención se localiza en Florida. Allí se dan cita cientos de comerciantes norteamericanos especializados en su moneda, aunque también hay un rinconcito para la moneda internacional, con el ojo puesto en el resto del mercado americano sobre todo. Heritage repite como casa de subasta allí con otro remate. El foco está puesto en el coleccionismo local, y así podemos ver una subasta de monedas con casi 7.000 lotes y otro remate de billetes, que es más llamativo aún si cabe, con ejemplares de finales del XIX y hasta mediados del XX sobre todo, ya que son los que tienen más interés. Numerosas decenas de lotes están estimados entorno a los 10.000 $, pero hay ejemplares raros que multiplican por cinco esa cifra.

Tras estas primeras semanas agitadas para empezar el año en Estados Unidos, el ritmo de enero continúa. Un comerciante californiano especializado en monedas de Oriente Medio, islámicas e indias sobre todo, organiza una subasta los días 18-20 de enero. Stephen Album Rare Coins presenta casi 3.000 lotes con ejemplares llamativos. Por ejemplo, un raro mohúr de oro de Jahangir que está estimado en 35.000 $. También cinco raros lingotes de oro, a modo de protomonedas, con pesos de unos 370 gramos (equivalentes a unos 10 tael), con contramarcas, clasificados dentro del periodo Qing hacia el año 1745. Sus estimaciones rondan los 25.000 y 30.000 $ cada uno.

Por último, y ya volviendo a España la que organiza Cayón Subastas en el hotel Palace de Madrid el 31 de enero. Una estupenda colección de monedas de oro de 8 escudos, onzas, de Felipe V a las raras 100 pesetas de Amadeo I. En total unas 400 piezas. Hay ejemplares escasos, y en general muy bien presentados en cuanto a conservación, con piezas peninsulares (cecas de Madrid, Sevilla, Cádiz, …) y virreinales (México, Guatemala, Popayán, Chile, Potosí, …). Por mencionar algunas rarezas; la onza de Sevilla de 1762 (salida 40.000 euros), los 8 escudos de 1818 de Madrid (salida 35.000 euros), otro ejemplar de Guatemala de 1754 (salida 20.000 euros), el tipo único de 1747 de México de Fernando VI (salida 18.000 euros), y, por supuesto, las mencionadas 100 pesetas de Amadeo I con una salida de 100.000 euros. Es una pieza extraordinariamente rara, se calcula que debió acuñarse una docena de ejemplares, aunque a día de hoy no se conocen más de seis u ocho ejemplares. Se sabe que se emitieron a modo de presentación, constando la orden de fabricación como prueba (Orden de la Dirección General del Tesoro de 22 de agosto de 1871).

Estas 100 pesetas son las primeras monedas de oro con la denominación pesetas. Continúa la línea de producción de las onzas u ocho escudos que desde el siglo XVII circulaba en España, pero en una versión moderna y actualizada e incluyendo la innovación a nivel mundial que incorporó la Casa de Moneda de Madrid en las acuñaciones del nuevo sistema, la peseta, innovación que era mostrar dos fechas en la moneda: la de aprobación del tipo y modelo de la moneda (en dígitos grandes) y la fecha de acuñación específica (en dígitos pequeños incusos en las estrellas que flanquean a los cuatro dígitos grandes).

Acompañando a este magnífico conjunto, una colección de monedas de la peseta, que incluye las rarísimas 5 pesetas y 20 céntimos de 1869. Y cerrando el remate, conmemorando los 50 años desde la primera subasta de Cayón en 1967, un escogido grupo de monedas seleccionadas con mucho rigor: alguna antigua griega; varios duros de 8 reales muy raros como un ejemplar de Carlos III de Madrid de 1778; el de Lérida de 1809; varios DG; varios duros mexicanos de primera época y algún ejemplar de la Guerra de Independencia; los dificilísimos duros de Franco *51 y *52, además de las 50 pesetas de los 25 años de paz, entre otras. Será una cita ineludible para los coleccionistas. Juan Cayón.

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