FREDERICK MELVILLE DONA EL “ENDOWMENT” PARA EL MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA

FREDERICK MELVILLE DONA EL “ENDOWMENT” PARA EL MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Retrato de Frederick Melville durante su última estancia en Pamplona. Foto realizada por Raquel Arilla, para el Museo Universidad de Navarra.

FREDERICK MELVILLE DONA EL “ENDOWMENT” PARA EL MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA

“No hubiera existido un escultor como Miguel Ángel si no fuera por los mecenas, los impulsores del arte. Hoy día ese papel lo realizan centros de arte como el Museo Universidad de Navarra”, aseguró Frederick Melville tras su reciente donación a dicho museo.

El pasado 4 de enero Frederick Melville firmó un contrato de donación junto al presidente del Patronato del Museo de la UNAV. El empresario ha decidido hacerse mecenas de la institución con la aportación de una generosa suma de dinero que conformará el endowment, del museo, es decir, su fondo de financiación donado. Este capital se empleará en la organización de distintas actividades tales como exposiciones, talleres o espectáculos. “Doy una ayuda no para pagar gastos fijos o una deuda que se tenga, sino para fomento exclusivo de las artes”, aclaró el benefactor.

El día de la firma de la donación, Melville quiso compartir su experiencia vital y profesional para ofrecer un consejo a los jóvenes emprendedores: “Uno piensa que en 80 años ya ha hecho todo lo que le tocaba, pero uno debe atreverse a servir y a no ser servido. Es mucho lo que está en juego, en contraposición a solo una vida”, concluye.

Melville defiende que cada creación artística expresa cómo una persona ve el mundo bajo el prisma de la belleza. “Cada uno, en su forma de ser, expresa. Eso es parte de la raza humana y no lo tenemos que olvidar”, señala. Concibe el arte en cuanto expresión de la humanidad, y explica que la mayoría de los museos exponen el pasado. Para él, el Museo Universidad de Navarra “no es un museo así entendido”, ya que “enseña el pasado mostrando el presente y, además, fomenta la creación, el futuro de las artes”.

Tras estudiar un posgrado en la London School of Economics (LSE), Frederick Melville sirvió durante siete años en las Fuerzas Armadas británicas. Su faceta empresarial la desarrolló en Guatemala. Empezó trabajando en Progreso, la primera cementera de Latinoamérica que conforma su empresa familiar. Empezó con las labores del “chico de los recados” y ascendió a las funciones de hornero y molinero con algunas guardias nocturnas. 50 años después se ha convertido, progresivamente, en una figura influyente en el mundo del mecenazgo cultural. Asimismo, tiene vínculos con el mundo académico, ya que impulsó la fundación de la Universidad del Itsmo en Guatemala.

Tras el acto de la firma del contrato de su donación, en la Sala de Juntas de Patronato del Museo. De izda. a dcha.: Ángel Gómez Montoro, presidente del Patronato del Museo Universidad de Navarra; Frederick Melville, donante; Jaime García del Barrio, director general del Museo. Foto de Manuel Castells, Universidad de Navarra.

El Museo de la UNAV es una institución cultural cuyos fondos artísticos y económicos tienen su origen en acciones de mecenazgo. Su trayectoria, que comenzó en 2015, se ve en una crecida rápida y llena de actividad gracias a las aportaciones económicas que, de forma altruista, hacen distintas empresas o particulares. Estas ayudas han hecho posible desde la construcción del edificio hasta la consecución de las obras expuestas. El museo ha dado un paso más en uno de sus claros objetivos: crear un fondo económico que, en el medio/largo plazo, permita la financiación de la actividad artística. “A partir de ahora, esperamos ir sumando nuevas donaciones a este fondo para, en un futuro, ser capaces de  asumir el coste total anual que generan nuestros programas de creación artística. Para ello, aún quedan muchos pasos que dar y nuevos mecenas y patronos que acoger, pero desde hoy hemos iniciado el camino”, asegura Ángel Gómez Montoro, presidente del Patronato del Museo Universidad de Navarra.

El museo pamplonica es uno de los mejores ejemplos para divulgar la importancia del patronazgo y mecenazgo en el mundo del arte. El mismo Melville lo explicó con una de sus frases más contundentes en el día de la firma: “No hubiera existido un escultor como Miguel Ángel si no fuera por los mecenas, los impulsores del arte. Hoy día ese papel lo realizan centros de arte como el Museo Universidad de Navarra”. Ana Robledano Soldevilla.

Retrato de Frederick Melville durante su última estancia en Pamplona. Foto realizada por Raquel Arilla, para el Museo Universidad de Navarra.