En Mercado

Fernando Durán vende por 40.000 euros una cristalería de Baccarat 

Buenas ventas en escultura, plata y muebles, destacando por encima del resto, una excepcional cristalería de Baccarat (653), modelo Etampes, c. 1910 de 155 piezas realizado en cristal tallado a rueda con formas geométricas y rosetas circulares. Se había tasado en 35.000 euros y se remató en la sala en 40.000 euros.

En escultura, llamó la atención la venta del 734, “Chevaux de course et jockeys” un grupo escultórico en bronce pavonado con pátina marrón firmado E. Fremiet, con marca y sello de la fundición Barbedienne Paris. Emmanuel Frèmiet (Paris 1824-1910), presentó este modelo al Salón de 1855, exhibiéndolo nuevamente en la Exposición Universal que se celebró cuatro años después, y más tarde en Amberes y en la Exposición de Arte de Copenhague, cuando el escultor murió en 1910, la fundición Barbedienne compró sus derechos, apareciendo en su catálogo a partir de ese año. Jane Horswell lo consideró, como uno de los mejores modelos de este tema que se pueden encontrar. Y así lo consideró el comprador que llego a pujar por el, 14.000 euros desde los 4.500 en que se levantó el martillo.

Siguiendo con la escultura, sobresalieron las adjudicaciones del 514, un “Niño Jesús como Salvador del Mundo”, del círculo de Martínez Montañés, Sevilla, S. XVII, escultura en madera tallada y policromada, con potencias y bola en plata, sobre peana en madera tallada, dorada y policromada, rematándose en 4.750 euros desde los 3.000 del comienzo. Y el 649, un Cristo crucificado en marfil tallado y parcialmente policromado sobre cruz de madera, de la Escuela Hispano-filipina, del S. XVII, por 4.000 euros, habiéndose tasado inicialmente en 2.500 euros.

En plata, lo más llamativo, fue la venta del 584, una pareja de grandes jarras en plata portuguesa con marcas de Ferreira Marqués, Lisboa, y 8.470 grs, con una decoración cincelada de rocallas y elementos vegetales, pagando por ellas 6.500 euros desde los 5.000 iniciales.

En mobiliario, lástima que no se vendiera la extraordinaria consola Fernando VI (586), pieza encargada por el monarca hacia 1750 para el Palacio Real de Aranjuez. Su pareja sigue en la colección del palacio, más concretamente en el Salón de baile. Mueble de una excelente factura, que llevó al Estado a declararla inexportable, pero los 35.000 euros en que se había estimado su salida fueron excesivos para su adquisición. Sin embargo, si se adjudicó el bargueño astur-leonés de principios del S. XVII, procedente del Ducado del Infantado por unos considerables 5.500 euros, cuando había sido tasado en 4.500 euros, muy buena cifra para un mueble de este tipo. Sorprendente también la venta del 743, un mueble neogótico realizado en Cataluña en la segunda mitad del S. XIX, comenzaba en tan sólo 650 euros y se remató por 3.000 euros. Mariano Santos @AntgOln

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