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El MUSEO ISABELLA STEWART GARDNER OFRECE 10 MILLONES DE DÓLARES PARA RECUPERAR SUS OBRAS ROBADAS EN 1990


Recientemente el Consejo de Patronos del Museo Isabella Stewart Gardner de Boston comunicó a la opinión pública que va a duplicar su recompensa desde los 5 millones de dólares hasta los 10 millones de dólares a quien les proporcione información fiable que pueda conducir a devolver las 13 obras maestras que fueron sustraídas del Museo hace ahora 27 años, entre las que se encontraban algunas pinturas de excelencia de Vermeer como El Concierto, dos lienzos de Rembrandt, Tormenta en el Mar de Galilea Señora y caballero vestidos de negro;  un óleo de Manet, Chez Tortoni; y algunas obras de Degas como Saliendo del paddock, entre otras piezas, valoradas en alrededor de 500 millones de dólares en marzo de 1990.

El Museo Isabella Stewart Gardner fue fundado a principios del siglo XX (1903) por la millonaria y coleccionista de arte, Isabella S. Gardner (Nueva York 1840-Boston, 1924)  y contiene en un palacio gótico un conjunto de más de 2.500 piezas, fundamentalmente pinturas, tapices y artes decorativas de arte europeo, americano y asiático que se instalaron en su mansión Fenway Court, que semeja un palacio renacentista italiano, estilo que admiraba Isabella Stewart Gardner, que quiso tener una atmósfera veneciana en Boston. En 2012 se amplió el Museo con edificios anexos encargados a Renzo Piano, uno de los mejores arquitectos de museos del siglo XX y XXI.

Entre sus joyas pictóricas destacan obras de Giotto, Fra Angelico, Botticelli, Piero della Francesca, Uccello, Rafael, Mantegna, Tiziano, Tintoretto, Veronés, Zurbarán o Antonio Moro. Y de los pintores del norte buenos ejemplos de Durero, Rubens, Rembrandt, Vermeer, Y d efinales del siglo XIX y principios del siglo XX, óleos de Manet, Matisse y obras sobre papel de Degas. De los dibujos sobresalen los de Filippino Lippi. Miguel Ángel, Turner, así como esculturas grecorromanas y piezas de Cellini.

La nueva recompensa, 10 millones de dólares, ofrecida por el museo de la capital del estado de Massachusetts durará hasta finales de 2017, tiene como objetivo ayudar a esclarecer uno de los casos más importantes del robo de obras de arte, perpetrado la madrugada del 18 de marzo de 1990 cuando dos personas se hicieron pasar por policías y se llevaron algunas de las obras maestras expuestas en el Museo en poco más de una hora. Y además lo hicieron de un modo singular, maniatando a los guardas, dos jóvenes licenciados en Arte, dejando el marco intacto de algunas de las piezas y llevándose las telas de las obras maestras de Vermeer y Rembrandt, cuyos marcos hoy siguen vacíos y colgados en la pared. Los dos ladrones fueron exprofeso a por esos cuadros porque pudieron llevarse otras obras maestras que atesora el Museo pero eligieron autores y pinturas con un valor seguro en el mercado.

Se ha escrito mucho sobre la investigación llevada a cabo por el FBI, que considera este suceso el más grave en materia artística y que sigue sin resolverse. Los investigadores han llegado a afirmar conocer la identidad de los dos ladrones, que según el propio FBI habrían fallecido. También todas las pesquisas hacen suponer que las obras siguen en Estados Unidos. Sin embargo se sigue sin saber el paradero de las obras sustraídas, por lo que los actuales gestores del museo de Boston han decidido con esta gran recompensa, 10 millones de dólares, estimular a que alguna persona suministre información veraz para que las obras puedan volver a exponerse en las salas porque como ha dicho Steve Kidder, presidente de la Junta del Museo Isabella Stewart Gardner «Estas obras de arte fueron compradas por Isabella Stewart Gardner para la educación y disfrute del público“.

En el mismo sentido se manifestó el director de Seguridad del Museo, Anthony Amore, “animamos a cualquier persona que tenga información a contactar directamente con el Museo, y le garantizamos total confidencialidad». Y añadió que esta oferta es una señal inequívoca de que nuestra investigación sigue activa y mantenemos la esperanza de avanzar hasta conseguir que las obras retornen de nuevo a las salas donde se exhibían.

Quedan muchas incógnitas por despejar tanto en cómo se produjo el robo o por qué no han aparecido las obras después de 27 años, ni cuáles fueron los motivos para robarlas y luego perder su rastro sin que se haya detectado el móvil del rescate o el intento de vender la obra a algún coleccionista, dado que la venta a cualquier museo o institución pública sería inviable por ser piezas muy conocidas de estos artistas. Ahora de nuevo los aficionados al arte continúan esperando a volver a disfrutar de la contemplación de El concierto, 1665, una joya de Vermeer; esos dos óleos de Rembrandt, una marina o un retrato de señora y caballero en negro, y un grabado del maestro holandés que retrató a hombre joven; un óleo de Edouard Manet, Caballero en Chez Tortoni; varios dibujos y acuarelas de Degas; un Paisaje con obelisco de Flinck; y un vaso chino en bronce. Ojalá este enigma se resuelva y aparezcan de nuevo las obras que con tanto esmero coleccionó Isabella Stewart Gardner. Julián H. Miranda.

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