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El Louvre adquiere por 2 millones de euros una obra doble de Joan Reixach

El museo parisino amplía su colección de pintura española con un Ostentorio bifaz con las Verónicas de Cristo y la Virgen de Joan Reixach. El artista fue testigo de la transición en Valencia entre el estilo del gótico internacional y el Ars nova desarrollado por los pintores flamencos. Esta pieza, expuesta por primera vez en el Louvre en 1904 en la muestra Los primitivos franceses del siglo XIV al siglo XVI, vuelve ahora a colgar de sus paredes con una atribución definitiva.


El Ostensorio bifaz con las Verónicas de Cristo y la Virgen de Joan Reixach es ya parte integrante de las colecciones del Museo del Louvre. La adquisición, por 2 millones de euros, sigue la tendencia enciclopédica de la institución gala, que encuentra en esta tabla una representación de un periodo de cambio en la pintura valenciana del siglo XV. Durante la vida de Reixach –documentado de 1431 a 1486– la comunidad artística del levante experimentó la transición del extendido estilo gótico internacional a un nuevo modelo con distintas preocupaciones importado desde Flandes y llamado Ars nova. Frente a la idealización tardomedieval encontramos un creciente gusto por los detalles minuciosos.

Este Ostensorio o custodia, procedente de la colección del conde de Durrieu, representa la vera efigie de Cristo y la Virgen sobre una tabla dorada y pintada por ambos lados que, en origen, estaría sustentada por un pie también dorado. La historia ‘pública’ de la obra se puede rastrear hasta 1904, cuando se incluyó entre las piezas que formaban parte de la exposición Los primitivos franceses del siglo XIV al siglo XVI en el Louvre. En ese momento aún se desconocía tanto el autor como la escuela a la que pertenecía.

No fue hasta 2001 cuando el especialista en pintura valencia José Gómez Frechina la atribuyó a Reixach en el catálogo de la exposición La clave flamenca en los primitivos valencianos del Museo de Bellas Artes de Valencia San Pio V, del que era conservador en aquel momento. Aunque la pieza no formó parte de la muestra, el descubrimiento se publicó en la ficha correspondiente a otra obra de características muy similares y tema idéntico custodiada en la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Pego (Alicante).

La atribución la avala el estudio comparativo con la custodia de Pego y con la figura de Santa Catalina mártir en el retablo de la Iglesia parroquial de Villahermosa del Río. El origen del modelo y su fuente de inspiración directa se encuentran en la Verónica del Museo de Bellas Artes de Valencia atribuida a Gonçal Peris Sarrià, maestro de Reixach. Además, la presencia de una cenefa dorada adornada con perlas y piedras preciosas remite directamente a la influencia de Jan van Eyck.

Según nos cuenta Gómez Frechina, «en un testamento de Reixach se menciona que tenía en su poder una tabla de Van Eyck, que estimaba mucho. El interés por el maestro flamenco llegaba hasta el propio Alfonso el Magnánimo».

El Louvre ha incrementado sus colecciones con una pieza que cuenta un paso decisivo en el desarrollo de la pintura española, la apertura a los modelos vanguardistas del Norte de Europa, que seguirán impactando a los creadores de las siguientes generaciones a Reixach. Héctor San José.

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