En Mercado

Dos monedas españolas protagonizan los últimos remates de numismática


Las últimas subastas de marzo trajeron consigo un protagonimo de algunas monedas españolas, desde una onza de Felipe V que se remató en 232.000 euros y una onza de su hijo Luis I que llegó a 210.000 euros, aunque también los seis soberanos de Alberto e Isabel II de Bruselas alcanzó los 220.000 euros desde los 25.000 de salida.

No defraudó el remate de las importantes piezas que celebró Áureo&Calicó el 14 de marzo coincidiendo con la convención organizada por la Asociación Numismática Española en Barcelona. La rarísima onza redonda de México de 1702, una acuñación especial característica de la ceca y cuya rara serie es excepcional, salía en 125.000 € y se disparó hasta los 232.000 €. Era previsible que la salida quedase tan atrás debido a la rareza de estas magníficas piezas áureas. Por otro lado, los 10 principats de Felipe II de Barcelona que también mencionábamos en la previa se adjudicaron en 110.000 € (salían en 75.000 €), mientras que la medalla de Nicolás I de Rusia en oro incrementó su salida un 30% para rematarse en 65.000 €. Pero lo que sí es una verdadera sorpresa fue la venta de la pieza de 6 soberanos de Alberto e Isabel II de Bruselas de 1616: desde la salida de 25.000 €, las pujas fueron apabullando las cifras hasta detenerse en los 220.000 €. Mayúscula sorpresa, sin duda la más llamativa. El áureo de Marco Aurelio se remató casi en el doble de la salida, 11.000 €. Y el importante y rarísimo real de doña Beatriz acuñado en Santarem, del que se citaban solo tres conocidos, se vendió en 90.000 € (salida 60.000 €). También apuntábamos hace semanas la destacada onza de Fernando VII de Guadalajara (México) de 1813 cuya salida eran también 60.000 €; se adjudicó en 110.000 €. Muy sorprendente también fue el remate de una onza de Luis I de Segovia de 1724 que salía en 90.000 y pulverizó las expectativas, parando el martillo en los 210.000 €. Al final seis lotes se fueron a cifras de seis dígitos, y otros ocho se remataron en 50.000 o más. Todo un éxito que refleja el buen momento del mercado numismático internacional para piezas tan destacadas.

La misma tarde se remataba en Cayón Subastas otra subasta electrónica. Eran piezas de otro calibre y presupuesto más modesto, y se cerraron con éxito. Así, los áureos de Augusto y Marco Aurelio (salidas de 1.500 y 1.200 euros, respectivamente) se fueron a 3.500 €, mientras que la bella onza de Popayán de 1760 más que duplicó su salida adjudicándose en 3.200 €.

Unos días más tarde, el 20, Classical Numismatic Group cerraba otro remate electrónico. Los dracmas de Macedonia que siguen el modelo de Alejandro se vendieron en unos 150 dólares, algunos más bonitos llegaron a los 300. También había varios tetradracmas de la lechuza ateniense, que oscilaban los 500 y los 1000 dólares, y así se adjudicaron, algunos por debajo de dichas cifras, y otros, los más bellos y centrados, por encima incluso de los 1.300. Destacábamos también en la previa un bello tetradracma de Ionia que salía en 1.400  dólares, y finalmente se adjudicó en 2.300. Mientras que uno de los mayores incrementos lo marcó un áureo de Trajano Decio que se estimaba, claramente infravalorado, en 1.000  y cuyo precio fue evolucionando hasta rematarse en 4.100 dólares.

Girábamos la mirada luego al mercado asiático, ya que Stacks Bowers and Ponterio celebraba unas jornadas en Hong Kong con importantes lotes de monedas y billetes chinos. Hubo más de veinte lotes con salidas de cinco dígitos y corroboró que las ventas facturaran casi 7 millones de dólares en total, con más de cien remates en cinco dígitos o más, incluyendo el espectacular resultado del billete de 2 yuan de 1975 que saliendo en 45.000 dólares y estimándose en 100.000, superó todas las previsiones y se adjudicó en 200.000 dólares; y el de los 10 tael de oro, a modo de barra lingote, que salía en 21.500  y se fue a los 125.000 dólares, dejando muy atrás la estimación de 40.000. Era lógico ya que al parecer tenía muy buen pedigrí, al ser uno de los pocos recuperados de un pecio que causó la imprevisible meteorología de la zona al zarpar con un importante cargamento. Sin embargo, no encontró comprador el lote más destacado, un set de bullet money (moneda bala) del que solo se conocían 8 acuñados que salía en 210.000 dólares. Juan Cayón

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