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Diez cuadros para un aniversario

El Museo Thyssen-Bornemisza se reencuentra con La Virgen de la Humildad de Fra Angelico y otras nueve obras italianas procedentes de la colección del barón que actualmente están depositadas en el MNAC. Se trata de una decena de pinturas firmadas por Lorenzo Monaco, los hermanos Dossi, Ceruti o Maffei que se integran temporalmente en los fondos permanentes de la segunda planta.



Son unos recién llegados pero no unos extraños. Los diez cuadros que desde hoy pueden contemplarse junto a la colección de la segunda planta del Museo Thyssen-Bornemisza han venido expresamente desde Barcelona para celebrar el primer centenario del nacimiento del barón. Algunos repiten por tercera vez, como la obra maestra de Fra Angelico La Virgen de la Humildad; otras, en cambio, se estrenan en las salas del centro. Es el caso del imponente San Miguel arcángel venciendo a Lucifer de Francesco Maffei.

Pintura italiana de los siglos XIV al XVIII de la colección del barón Thyssen-Bornemisza en el MNAC es el tercero de los proyectos organizados en 2021 con motivo del aniversario de Hans Heinrich Thyssen, nacido hace cien años. «Este ha sido un año de reencuentros», afirma Guillermo Solana, «comenzó a finales de 2020 con la exposición de expresionismo alemán, continuó en abril con los tesoros de la familia Thyssen, algunos inéditos, y ahora culmina con este montaje de un reducido número de obras pero de calidad exquisita».

En esta ocasión, el reencuentro de piezas se desarrolla dentro de la escuela italiana, «la mejor representada en la colección, que cubre prácticamente todos los estilos desde el XIV al XVIII», señala Mar Borobia, comisaria de la muestra.

Una selección de diez obras maestras italianas procedentes del MNAC desde el tardogótico hasta el rococó se exhiben junto al resto de pinturas de la misma escuela en la colección permanente.

Casi al mismo tiempo que inauguraba su museo en Madrid (1992), el barón firmó un acuerdo con el alcalde de Barcelona –entonces Pasqual Maragall– para depositar una selección de 80 obras en el Monasterio de Pedralves. Diez años más tarde, en 2003, el conjunto se trasladó al Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) en una versión algo más reducida, porque se devolvió el préstamo adicional de unas 20 esculturas.

Desde entonces, algunas de estas piezas han viajado ocasionalmente a Madrid, aunque hasta ahora no lo habían hecho juntas. Una selección de diez obras maestras italianas desde el tardogótico hasta el rococó se exhiben junto al resto de pinturas de la misma escuela. De este modo se pueden entender mejor en su conjunto, como debió de suceder en Villa Favorita (Lugano) donde coincidieron todas.

«El recorrido sigue el orden natural del museo», explica Borobia, pues las obras catalanas se integran en las salas de sus homólogas madrileñas. La visita empieza justo en la primera sala de la colección, donde se exhiben las tablas primitivas de Bicci di Lorenzo y Taddeo Gaddi. Estas últimas descansan en vitrinas por primera vez, para poder apreciar el estado y los bordes de la madera.

También se ubica aquí La Virgen y el Niño en el trono con seis ángeles de Lorenzo Monaco, cuya riqueza, hieratismo y corte celestial contrasta con la sencillez de otra virgen situada en la estancia contigua: la de la Humildad. Esta joya de la colección regresa por tercera vez a la institución (la última hace ya 12 años).

Es una pintura de Fra Angelico que formó parte de la colección Thyssen desde los años 30 del siglo pasado hasta 1947, fecha en la que murió el padre del barón. Aunque le tocó a su hermana la condesa Margit Batthyáni en la repartición de la herencia, este consiguió adquirirla en 1986.

La lapidación de san Esteban aparece en la galería central, un cuadro que ha sido estudiado para determinar si lo pintó Dosso Dossi o su hermano Battista. Finalmente se ha adjudicado a los dos. En la misma sala, una obra con nombre propio y muchos interrogantes: el Maestro de la Adoración Thyssen, activo entre Baviera y Austria que, hacia 1520, pintó una curiosa escena nocturna.

Adentrándonos de lleno en el Barroco, y hacia el final del recorrido, Francesco Maffei busca su espacio. San Miguel arcángel venciendo a Lucifer sorprende por su temática y por el soporte, porque es la primera y única vez que el autor de Vicenza realizó esta escena y con un material tan raro como la piedra.

Las obras invitadas permanecerán en el Museo Thyssen-Bornemisza hasta el 9 de enero de 2022. Después, tendremos que volvernos a despedirnos de ellas… esperemos que hasta la próxima ocasión. Sol G. Moreno

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