Arte religioso y piezas de alta platería en Fernando Durán
Una Inmaculada del siglo XVII sobresale en artes decorativas
La próxima subasta de la sala Fernando Durán, que tendrá lugar el 25 de marzo, presenta una notable variedad de piezas de distintas cronologías, tipologías y procedencias. Entre ellas, destaca, por orden cronológico, una pila bautismal en piedra arenisca con iconografía templaria, procedente de Cataluña y datada en el siglo XII (lote 785), que se ofrece con un precio de salida de 18.000 €.
El arte religioso cuenta con una presencia especialmente significativa en esta subasta. En este sentido, se incluye una talla de la Inmaculada (lote 842), que atribuyen al escultor Gregorio Fernández a partir del estudio realizado por el historiador D. Ángel Rivera de la Heras, con una estimación de 175.000 €. Asimismo, se presenta un retablo de la Pasión (lote 831), cuya procedencia la sala vincula a un taller de Daroca, fechado entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, según comparación con un ejemplar conservado en el Museo Nacional de Escultura, y por el que han establecido un precio de salida de 80.000 €.
Dentro del ámbito del arte devocional de menor estimación, sobresale una interesante cruz procesional española fechada en 1637 (lote 802), con macolla de cuerpo globular y cruz latina de brazos curvos, disponible por 4.500 €. También merece mención un cáliz francés en plata dorada, con marcas de Jean-Baptiste Garnier y datado hacia 1830–1846 (lote 794), que presenta nudo en forma de jarrón y copa decorada con palmetas, juncos y racimos, con un precio de salida de 1.500 €.
En el apartado de platería (lote 962), destaca especialmente una cubertería con marcas de Nicholls & Plincke, decorada con el escudo del I Vizconde de Escoriaza, que se ofrece por 37.000 €.
La firma Nicholls & Plincke fue una destacada casa de platería y objetos de lujo establecida en San Petersburgo a finales del siglo XVIII. Fundada por los comerciantes británicos Charles Nicholls y William Plincke, operaba bajo la denominación de Magasin Anglais y adquirió un sólido prestigio por la calidad de sus producciones.
A lo largo del siglo XIX, la firma alcanzó una posición destacada como proveedora de artículos de lujo para la aristocracia rusa y la corte imperial, llegando a ser reconocida como suministradora oficial. Su producción se centró principalmente en objetos de plata fina —como servicios de mesa, teteras, bandejas, copas y piezas decorativas— caracterizados por la excelencia de los materiales, la precisión técnica y la elegancia de sus diseños, en los que se combinan influencias europeas con elementos propios del gusto ruso.
En la actualidad, las piezas de Nicholls & Plincke gozan de gran reconocimiento en el mercado de antigüedades, alcanzando valores significativos en subastas internacionales. Su identificación suele basarse en marcas como las iniciales “N.P.”, la indicación de origen en San Petersburgo y el uso del estándar de plata de 84 zolotniki, característico de la producción rusa de la época.
Finalmente, en el apartado de porcelana, se ofrece una pareja de jarrones Schneeballen (“bola de nieve”) de Meissen (lote 969), datados entre 1850 y 1924 según un diseño de Johann Joachim Kaendler. Realizados en porcelana esmaltada y policromada, salen a subasta con un precio inicial de 36.000 €. Noemí Marín





