Sottheby’s subastará las estampas que pertenecieron al duque de Montmorency-Laval.


Goya. Ligereza y atrevimiento de Juanito Apiñani en la de Madrid. Estampa número 20. Photo/Sotheby’s.

Gran expectación ante la aparición de una primera edición de la Tauromaquia de Goya, un conjunto de 33 estampas ejecutadas por el artista al aguafuerte, aguatinta, punta seca y bruñidor sobre papel verjurado blanco. La casa de subastas Sotheby’s la expondrá en su sede de Madrid los próximos días 21 y 22 de marzo. Posteriormente viajará a Londres, donde encabezará las ventas de Prints & Multiples que tendrá lugar el 4 de abril. Su precio de salida se estima entre 300.000-500.000 libras (32.000-590.000 euros). Se trata, por tanto, de un nuevo ejemplar que se suma al que subastó la misma casa en París en 2014.

Vista del álbum con las estampas de Goya. Photo/Sotheby’s.

Las estampas fueron descubiertas por los últimos herederos del príncipe de Montmorency-Laval en la biblioteca del castillo familiar de Montigny-le-Gannelon, situado en el valle francés del Loira. El edificio fue adquirido y rehabilitado en 1831 por el aristócrata a fin de depositar en él sus colecciones. Se hallaban insertas en un gran álbum en el que también se encontraron 90 litografías que llevaban la firma H. Bellangè. Todo parece indicar que fueron allí dispuestas en la década de 1840 y desde entonces estuvieron ocultas, lo que ha favorecido su excelente estado de conservación.

Anne-Adrien-Pierre de Montmorency-Laval (París, 1768-1837) fue un aristócrata y diplomático francés. En 1814 vino a Madrid para ocupar el cargo de embajador de Francia en España. En calidad de tal jugó un importante papel en la reconciliación entre las dos ramas de la casa de Borbón recién restauradas al trono, con Fernando VII y Luis XVIII a la cabeza. Gracias a ello fue condecorado en 1816 con la insignia del Toisón de Oro y se le otorgó el título de duque de San Fernando Luis. Permaneció en España hasta 1823, periodo en el que debió adquirir las estampas.

Francisco de Goya. Desgracias acaecidas en el tendido de la plaza de Madrid, y la muerte del alcalde de Torrejón. Estampa número 21. Photo/Sotheby’s.

Francisco de Goya y Lucientes puso a la venta la Tauromaquia en octubre de 1816, anunciada a través de las páginas del Diario de Madrid. El artista comenzó a grabarla en torno a 1814, probablemente al mismo tiempo o incluso antes de haber concluido los Desastres de la guerra. Se ha especulado mucho sobre las razones que impulsaron a Goya a realizarla, si bien siempre se ha tenido en cuenta el momento histórico, que se encuadra en el fin de la Guerra de la Independencia y la restauración en el trono de Fernando VII. Lo que hoy parece estar fuera de duda es que el aparato histórico de la Tauromaquia fue seguramente sugerido por el erudito Juan Agustín Ceán Bermúdez y que su intención primera fue la de presentar el momento de violencia máxima entre dos seres –el hombre y el toro– cuyo destino final es la muerte.

En palabras de Sèverine Nackers, Head of Prints de Sotheby’s Europa, “encontrar un conjunto completo de grabados taurinos de Goya con una procedencia histórica es un descubrimiento que sucede una vez en la vida”. Ángel Rodríguez Rebollo